El mapa del cuerpo que tiene el cerebro no cambia tras la amputación de un miembro, según revela un estudio que ayuda a comprender mejor las sensaciones de dolor o cosquilleo que experimentan los amputados y que se conocen como miembro fantasma.
Científicos del Reino Unido y Estados Unidos han demostrado que el cerebro mantiene intacto su “mapa” del cuerpo incluso después de una amputación, lo que pone en entredicho la idea de que se reorganiza para compensar la pérdida. Los resultados de su trabajo se han publicado en Nature Neuroscience1 y no solo ayudan a entender mejor el fenómeno del “miembro fantasma” –esas sensaciones de dolor o cosquilleo en extremidades que ya no existen–, sino que también sugieren que conectar prótesis robóticas directamente al cerebro podría ser más sencillo de lo que se pensaba.


