La evidencia científica sobre el efecto rebote de los fármacos antiobesidad, los basados en la hormona GLP-1, es cada vez más contundente. Un metaanálisis de 37 estudios publicados hasta febrero de 2025 concluye que en caso de interrumpir el tratamiento el peso se recupera en menos de dos años y con ello las afecciones cardiacas y metabólicas asociadas al sobrepeso.
Esta revisión de estudios, publicado en la revista científica The BMJ, se basa en los resultados de 9.341 participantes.


