En los últimos diez años, los tratamientos han pasado de 2.000 a más de 9.000 en 2024
El tratamiento endovascular del ictus isquémico en España ha mejorado notablemente en los últimos diez años, pero todavía enfrenta retos de cara al futuro tanto a nivel de formación profesional como en la educación de la población para identificarlo. A estos se suman la diferencia en la accesibilidad al diagnóstico por factores geográficos, los medios económicos que se destinan en las comunidades autónomas, una mayor tecnología, así como el apoyo del Ministerio de Sanidad y de las consejerías. Este ha sido el planteamiento que ha hecho la Sociedad del Grupo Español de Neurorradiología Intervencionista (GeNI), la Sociedad Española de Radiología Médica (Seram) y la Fundación Freno al Ictus, en el marco del Día Mundial del ictus.


