El alto precio del alquiler dificulta la llegada de médicos residentes en varios puntos de España

Los servicios de salud están detectando dificultades para la contratación de médicos para trabajar en algunas zonas de España. Este proceso de desertificación médica no es exclusivo. Se trata de un problema emergente a nivel europeo y la situación genera disrupciones en los sistemas sanitarios, según informes de la Organización Médica Colegial (OMC). En este contexto, que el precio medio del alquiler de la vivienda sea superior al de la comunidad o provincia es uno de los criterios que contribuye a que una plaza sea considerada de difícil cobertura (desierto médico).

Las retribuciones mensuales mínimas de los residentes en 2026 con información del CESM van desde los 1.380 euros brutos al mes —en el residente de primer año, que una vez descontado el IRPF y la Seguridad Social queda en 1.152 euros netos al mes—, hasta los 1.899 euros brutos al mes en el residente de quinto año —que descontados IRPF y Seguridad Social son 1.466 euros netos al mes—. En Madrid, Baleares, Barcelona y Canarias el alquiler de un piso de un dormitorio ya supera estas cifras. Un informe publicado en Idealista (primer trimestre 2026) indica que Madrid es la comunidad con los alquileres más caros (21 euros/m2), seguida por Baleares (19,7 euros/m2), Cataluña (17,7 euros/m2), Canarias (15,6 euros/m2) y País Vasco (15,2 euros/m2).

Ayuso lanza el Plan Vive Sanitario en Madrid

En Madrid, una de las capitales europeas con mayor brecha entre los ingresos de los jóvenes y el coste de la vivienda, la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, ha anunciado una nueva rama del Plan Vive destinada al personal sanitario joven. Esta iniciativa reservará 120 viviendas de alquiler asequible para profesionales del Servicio Madrileño de Salud (SERMAS) menores de 35 cerca de los hospitales donde empiezan su carrera. El objetivo es atraer y retener talento médico en un momento en que el acceso a un piso se ha convertido en una barrera real para los recién titulados.

La primera promoción bajo este paraguas se levantará en San Sebastián de los Reyes, dentro de una actuación de colaboración público-privada que sumará cerca de un millar de inmuebles. De esa cifra, unas 120 unidades se reservarán para médicos, enfermeras y otros profesionales de la sanidad pública madrileña que cumplan con el requisito de edad y estén datos de alta en el SERMAS.

En la práctica, los adjudicatarios accederán a un alquiler que la Comunidad de Madrid pretende situar entre un 20 y un 30 % por debajo del precio de mercado de la zona. Está previsto que las primeras llaves se entreguen a lo largo de 2027, según fuentes del Gobierno regional. Aunque no se han detallado los umbrales máximos de renta, fuentes de la Consejería de Vivienda apuntan que se fijarán atendiendo a los mismos criterios del Plan Vive general, en marcha desde 2022, que ya excluye a quienes superan los ingresos medios de la zona. Es la primera vez que una administración autonómica vincula de forma explícita la política de vivienda protegida con la de retención del talento sanitario. Y lo hace en un municipio que, además, alberga el Hospital Infanta Sofía, uno de los polos de atención primaria del norte metropolitano.

Iniciativas en Baleares para retener talento médico

“La situación para los MIR que buscan vivienda es dramática”, asegura a El Médico Interactivo Carles Recasens, presidente del Colegio Oficial de Médicos de las Islas Baleares (COMIB), con sede en Palma. “Los sueldos se ajustan a la normativa, pero el precio de la vivienda en alquiler se ha multiplicado de forma exponencial”, apunta.

“La persona que estudia el MIR lo que quiere es acceder a una especialidad y hace los sacrificios que sean necesarios para priorizar el acceso a esa especialidad y al hospital o unidad docente de su elección”, dice Recasens, quien subraya que esta situación lleva a los residentes a compartir piso con otras personas para reducir costes.

“Cualquier profesional que ve que su capacidad retributiva no es exponencial al crecimiento del coste de la vivienda se encuentra igual. La diferencia es que, en otros sectores, si una persona tiene un trabajo y su salario no es suficiente puede completar sus ingresos con otro trabajo. El residente no puede complementar sus ingresos más que con guardias, que son obligatorias y tienen un tope”, explica.

En las Baleares, son muchos los propietarios que destinan sus viviendas al alquiler vacacional. Factores como el riesgo de impagos, la posibilidad de ocupación ilegal y una menor rentabilidad hacen que muy pocos consideren el arrendamiento de larga duración. En este contexto, el COMIB lleva a cabo una iniciativa desde 2025 para crear un parque de viviendas de alquiler para residentes. “Queremos animar a propietarios de las islas a poner en alquiler y a disposición de manera prioritaria sus viviendas para los médicos. En contrapartida, se beneficiarán de la estabilidad laboral, la fiabilidad y el reconocimiento social propios de la profesión médica. No podemos permitirnos una sociedad sin personas que nos cuiden y, para ello, tenemos que atraer a los profesionales sanitarios”, explica. Hay personas que ya están arrendando sus viviendas en este contexto, tanto en ciudades como en pequeños municipios, y lo ven como una contribución personal e individual para facilitar que no falten médicos en su población, según Recasens.

El COMIB también trabaja en un proyecto que permita construir viviendas de protección oficial para médicos. “El objetivo es facilitar el acceso a la vivienda a los profesionales sanitarios y atraer talento que actualmente no quiere venir a Mallorca por el miedo que genera la mala fama creada en torno a los precios desorbitados y la dificultad de acceso a la vivienda”, expresa. La iniciativa se encuentra aún en una fase embrionaria y ya se han mantenido los primeros contactos con ayuntamientos de Mallorca e Ibiza. Recasens confía en que pueda hacerse realidad en los próximos años: “Se trata de poner la primera piedra para facilitar que el médico venga a trabajar a Mallorca, Ibiza o Menorca sin el temor a que el alquiler suponga un problema”, concluye.

El modelo de Lleida para fijar médicos al territorio
En Cataluña, la presencia de ciudades como Barcelona deja a otros territorios, como Lleida, con carencias en algunas especialidades, dificultades para atraer talento y cubrir la atención sanitaria. Ante esta situación, el Colegio de Médicos de Lleida (COMLL) tomó una decisión sin precedentes en el territorio nacional en 2024: impulsar la construcción de un edificio de apartamentos en alquiler a precio asequible para los residentes. La inversión fue realizada por Mutual Médica y el colegio se encarga de la gestión. El presidente del COMLL, Ramón Mur, asegura que desde su puesta en marcha ha tenido muy buena acogida y que actualmente hay lista de espera.

“El edificio de apartamentos fue concebido para atraer a los residentes. Pensamos que era una idea bonita para captar talento médico en el contexto del ámbito catalán. En lugar de elegir una plaza en Barcelona, Girona o Tarragona, con los atractivos que tienen, pensamos que disponer de un apartamento junto al hospital y a un centro deportivo podía ser un factor de atracción”, recuerda Mur.

La oferta consta de 32 apartamentos, cuatro de ellos adaptados, de 32 m², completamente amueblados y equipados con cocina, baño, sala-comedor y una habitación doble. Disponen de plazas de garaje y servicios incluidos como wifi, climatización, agua y luz en el precio, además de limpieza semanal. El coste es de unos 700 euros mensuales. Inicialmente se crearon para médicos residentes, pero con el tiempo se han ido destinado a otros perfiles, como médicos extracomunitarios que, una vez colegiados, no disponen de un lugar de acogida y tienen mayores facilidades para su incorporación al trabajo en el sistema sanitario.

Además de atraer talento médico, Mur explica que, en clave territorial, la iniciativa tiene un segundo eje, que es fijar población en el territorio: “La idea es que los médicos puedan optar a medias jornadas en distintos centros. Por ejemplo, trabajar parte de la semana en Vielha y el resto en Lleida o Tarragona”. Este modelo facilita la polivalencia y la compatibilidad de jornadas en diferentes ámbitos asistenciales, algo que en muchos casos puede resultar de interés profesional. “El modelo contribuye a fijar talento al territorio, al permitir el desarrollo de una actividad compartida entre un hospital como el Arnau de Vilanova de Lleida y centros de áreas rurales o de montaña”, dice Mur.

Dos de los apartamentos son rotatorios, pueden utilizarse por semanas según las necesidades. Están pensados para médicos que deban desplazarse para realizar una formación, cubrir una estancia por motivos personales o cualquier otra circunstancia que requiera alojamiento durante un periodo determinado.

Proyecto de acogida al foráneo en Canarias

El Médico Interactivo conversó con Elizabeth Hernández, presidenta del Colegio Oficial de Médicos de Las Palmas, el pasado 29 coincidiendo con la jornada de acogida del colegio a nuevos residentes. 129 profesionales procedentes de las islas, del resto de la península y también de fuera del territorio nacional. “Canarias está demostrando que tiene una enorme capacidad para atraer talento médico, hemos cubierto las plazas MIR y llevamos varios años como una de las primeras comunidades en completar la adjudicación. El reto es garantizar que quieres vengan a formarse puedan vivir en condiciones razonables. Y el acceso a la vivienda se ha convertido en un factor muy clave para la atracción, para la fidelización y también para la estabilidad laboral”, asegura. Los residentes llegan con poco tiempo para buscar alojamiento y se encuentran una oferta escasa, con precios elevados que no se corresponde con sus condiciones económicas.

Hernández afirma que comparten esta preocupación con sus homólogos en Tenerife, con quienes tratan de dar una respuesta coordinada. “La situación no es homogénea, depende de la isla, el municipio y la época del año, muy afectada por el impacto que ha ocasionado el alquiler vacacional. Las Canarias reciben 16 millones de turistas al año”, recuerda. En este contexto, el alquiler vacacional es un fenómeno que convive con una industria turística consolidada, basada en grandes cadenas hoteleras, turoperadores y un flujo constante de visitantes internacionales y nacionales. “Todo ello genera tensiones en el mercado de la vivienda, sobre todo en zonas de alta presión turística”, puntualiza.

El colegio creó un proyecto de acogida para que los residentes recién llegados “se sientan como en casa”, es decir, “para que pasen de forastero al isleño con comodidad”. Se brinda esta forma de apoyo al nuevo colegiado para localizar vivienda, realizar los trámites necesarios y conocer la isla y a los futuros compañeros.

Se ayuda a los residentes a relacionarse con compañeros en la misma situación para compartir gastos. También se compensan los gastos de un mes de alquiler hasta 300 euros para la nueva residencia en el caso de los R1 si proceden de otra provincia española o de fuera de España, así como si se trasladan entre islas de la provincia de Las Palmas por adjudicación de plaza MIR. El colegio aclara dudas sobre zonas de la ciudad, conectividad al nuevo centro de trabajo u otros asuntos. Si alguien no tiene piso todavía y debe trasladar sus pertenencias pueden usarse las instalaciones como almacén.

“El Colegio de las Palmas escucha a los residentes para ser su altavoz e influir en las administraciones para que sean sensibles a esta situación. El residente ha terminado una carrera con un nivel de exigencia enorme, ha superado una prueba durísima y, una vez ha salvados estos obstáculos, cuando llega el momento de felicidad en el que puede escoger la especialidad que quiere y el lugar donde quiere formarse, se encuentra condicionado por la vivienda. Desde el colegio les ayudamos creando esta red entre quienes han terminado la residencia y quienes llegan, entre quienes tienen una vivienda en alquiler o pueden compartir piso. Intentamos generar una red de soporte, aunque sabemos que no es una solución definitiva. Tenemos que abordar esta situación porque, una vez finalizada la residencia, los médicos buscan un contrato, y ahí también se encuentran con dificultades relacionadas con el acceso a la vivienda y que la vivienda condicione tanto la vida de las personas es algo muy duro y que debe hacernos plantear si estamos haciendo bien las cosas”, concluye Hernández.

FUENTE: Univadis

Ana Manterias
Ana Manterias
Colabora en el portal desde el ámbito de la comunicación y el marketing, con una visión estratégica orientada al sector de la sanidad y la salud, las enfermedades y la nutrición. Especializada en relaciones institucionales, coordina la línea editorial de todos los autores con un enfoque riguroso y coherente.

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