España en el radar: avances en la reforma del Estatuto Marco, liderazgo mundial en trasplantes y plan de vacunación en Ceuta marcan la agenda sanitaria española

Los avances en la reforma del Estatuto Marco, el liderazgo mundial en trasplantes y el plan de vacunación en Ceuta marcan la agenda sanitaria española.

Avanza la reforma del Estatuto Marco del personal sanitario

El Ejecutivo ha aprobado la actualización del Estatuto Marco del personal estatutario, una reforma que responde a las demandas laborales del Sistema Nacional de Salud e introduce cambios en la jornada laboral, las guardias, la conciliación y la salud laboral.

La reforma a la norma actual, expedida en 2003 y que regula las condiciones laborales de las y los profesionales del Sistema Nacional de Salud, incluye cambios sociales, asistenciales y organizativos que se han demandado durante el último año por los propios profesionales.

El nuevo Estatuto establece un marco común de derechos y garantías para todo el personal estatutario del Sistema Nacional de Salud, respetando al mismo tiempo las competencias exclusivas de las comunidades autónomas en materia de planificación, ordenación y materialización de las condiciones laborales y de la gestión de sus servicios de salud.

Modificación de la carga horaria

En relación con el tiempo de trabajo semanal, a reforma implica reducir de 48 a 45 horas, como lo establece la normativa europea, además de que limita el número efectivo de guardias semanales y evita que se compute más de una guardia semanal en la suma trimestral.

A su vez, la jornada de guardia no podrá superar las 17 horas; cuando una jornada ordinaria y una guardia sean consecutivas, la suma de ambas tampoco podrá superar estas 17 horas y tampoco se le podrá exigir al personal que cumpla una jornada ordinaria inmediatamente después de una guardia.

Tiempo de implementación
Cada servicio de salud tendrá un plazo de cinco años para hacer los cambios organizativos y de plantilla y así evitar que la adaptación produzca pérdidas retributivas para las y los profesionales, así como el menoscabo asistencial para la ciudadanía.

Por ejemplo, aquellos servicios de salud cuya jornada ordinaria supere actualmente el equivalente a 35 horas semanales deberán avanzar progresivamente en su implantación, teniendo en cuenta la disponibilidad de profesionales y garantizando en todo momento la calidad de la asistencia.

Conciliación de la vida personal y familiar

La conciliación de la vida personal, familiar y laboral pasa a ser reconocida como un derecho, lo que obliga a las administraciones sanitarias a facilitar la flexibilización horaria, la planificación anticipada de turnos y la ampliación de los supuestos para solicitar la exención de guardias. Podrán acogerse a esta medida las profesionales durante el embarazo y la lactancia, quienes tengan reducción de jornada por cuidado de hijos, los trabajadores con motivos de salud que les impidan realizar guardias y, según lo que determine cada servicio de salud, los mayores de 55 años.

El nuevo Estatuto refuerza los derechos del personal sanitario, desde la planificación anual de las jornadas y la desconexión digital hasta la protección de la salud física y mental. La norma prioriza la prevención de agresiones y otorga mayor peso a los servicios de riesgos laborales ante jornadas prolongadas y sobrecargas.[1]

España lidera a nivel mundial la donación y trasplantes

El último informe del Observatorio Mundial de Donación y Trasplante confirma que España encabeza nuevamente la donación de órganos de personas fallecidas en 2025, con 53,2 donantes por millón de población, y alcanzó las mayores tasas globales de trasplante renal y pulmonar.

España mantiene su posición como el primer país del mundo en donación de órganos procedentes de personas fallecidas, aportando 23 % de las y los donantes en la Unión Europea (UE) y 5 % a nivel global.

A pesar de trabajar con un perfil de donante más complejo (60 % de los donantes españoles superaban los 60 años, a diferencia de Estados Unidos, donde tan solo 30 % superaba esa edad), España alcanzó tasas mundiales de trasplante renal y pulmonar, lo que consolida la fortaleza clínica y organizativa del modelo español.
La donación en asistolia fue uno de los incrementos a nivel mundial en 2025 y España se posicionó con 1.416 donantes, lo que representa 48 % de los donantes en asistolia de la Unión Europea y 10 % del mundo. Esto representa un logro único en el mundo, ya que llevó a cabo cuatro procedimientos de intestino.
Las tasas de este grupo alcanzaron 63,5 por millón de población, muy por encima de Estados Unidos (46,7) y Bélgica (39,7).

Durante el 2025 se realizaron 183.896 trasplantes en el mundo; es decir, 4 % más, impulsados por el aumento de donantes vivos y la expansión de los donantes en asistolia.

España actualmente no solo lidera la donación, sino que también preside el Comité de Trasplantes del Consejo de Europa, coordina la Red/Consejo Iberoamericano de Donación y Trasplante (RCIDT) y mantiene acuerdos estratégicos con la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud, exportando su modelo a cinco continentes.

Este informe confirma que el modelo español de donación y trasplante sigue siendo el estándar internacional, capaz de obtener resultados excepcionales incluso con donantes de mayor edad y perfiles clínicos complejos. La combinación de la coordinación hospitalaria, la formación especializada, la innovación en preservación y la cultura social de la donación mantiene a España en la vanguardia mundial.[2]

Vacunación a los migrantes en Ceuta ante el hacinamiento y el riesgo epidemiológico

A finales de agosto, la ministra Mónica García anunció ante la Comisión de Sanidad del Congreso que se comenzaría la administración de 45.000 remesas de vacunas a la población migrante que se encuentra en Ceuta.

Las dosis acordadas entre el ministerio y las comunidades autónomas se distribuyen en 15.000 dosis de triple vírica, 10.000 de difteria-tétanos, 10.000 de varicela y 10.000 de polio. La medida busca reforzar la protección frente a enfermedades prevenibles en un contexto de hacinamiento extremo y condiciones materiales que favorecen la aparición de infecciones.

A finales de julio, la ciudad autónoma registró una entrada masiva de personas migrantes; aunque la mayoría regresó en los días posteriores, varios continúan viviendo en playas, calles y asentamientos improvisados, sin acceso estable a agua potable, saneamiento ni alimentos seguros. Sanidad ha confirmado casos aislados de tuberculosis, sarna, gastroenteritis e impétigo, todos vinculados a las condiciones de vida y no a la importación de enfermedades.

Desde la Sociedad Española de Epidemiología (SEE) se enfatiza que la evidencia científica es clara: las personas migrantes suelen llegar jóvenes y con buen estado de salud y hacen un menor uso de los servicios sanitarios que la población autóctona. El riesgo epidemiológico real se debe al hacinamiento prolongado, a la falta de higiene y a la ausencia de espacios dignos, factores que facilitan infecciones cutáneas, gastrointestinales y respiratorias. La SEE alerta, además, del doble estigma que sufren estas personas: ser migrantes y ser injustamente señaladas como foco de contagio, lo que desincentiva la búsqueda de atención sanitaria y dificulta la prevención.

 

 

FUENTE: Medscape

Ana Manterias
Ana Manterias
Colabora en el portal desde el ámbito de la comunicación y el marketing, con una visión estratégica orientada al sector de la sanidad y la salud, las enfermedades y la nutrición. Especializada en relaciones institucionales, coordina la línea editorial de todos los autores con un enfoque riguroso y coherente.

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