Cuatros médicos, tres residentes y una adjunta, recuerdan cómo fue su primera guardia siendo MIR
José, Luciana, Tomás y María. Los cuatro comparten algo en común: son, o fueron en algún momento, médicos residentes (MIR), y recuerdan con nitidez cómo fue su primera guardia. Algunos lo guardan en su retina como una experiencia realmente mala, y otros, como algo mejor de lo que se esperaban. Lo que todos tienen claro es que fue intensa, y su primera aproximación real al caos que puede llegar a ser el trabajo en urgencias tras unos inicios de residencia más calmados cada uno en su especialidad.


