En un estudio preclínico, un grupo de investigadores chinos muestra el potencial de la inmunoterapia celular, que alcanza eficacia a largo plazo.
Un equipo de investigadores chinos ha diseñado un tratamiento contra el asma basado en células CAR-T. Una única inyección de estas células, modificadas para atacar a los propios eosinófilos -glóbulos blancos que se activan con ciertas infecciones y alergias-, logró la remisión de los signos y síntomas de la enfermedad durante al menos un año en ratones.








