Un estudio presentado en el congreso de la S.E.N. cifra además que reducen un 60% las hospitalizaciones de los pacientes con insuficiencia cardiaca y enfermedad renal crónica.
El estrecho binomio de la insuficiencia cardíaca (IC) y la enfermedad renal crónica (ERC), todo un reto para el sistema sanitario dada las elevadas prevalencias, tasas de morbimortalidad y consumo de recursos sanitarios de estas patologías exige fórmulas de manejo específicas; es el caso de las unidades cardiorrenales hospitalarias.


