“Un bebé de cada 120 ó 150 nace en España con alguna anomalía en sus cromosomas, cifras que serían llamativamente altas si no fuera porque el impacto final en su salud es mucho menor de lo previsto”, dice el Dr. Manuel Sánchez Luna, neonatólogo jefe del Hospital Gregorio Marañón de Madrid.
“En algunos de los recién nacidos estas anomalías se expresan a nivel fenotípico con trastornos en el neurodesarrollo, en la diferenciación sexual o malformaciones; pero en otros muchos casos las anomalías cromosómicas pasarán desapercibidas”, aclara el también presidente de la Sociedad Española de Neonatología (seNeo).








