De un 44% a un 70% de los pacientes oncológicos o tras una cirugía mayor tienen un riesgo nutricional significativo en el perioperatorio que se asocia a más reintervenciones, reingresos, infecciones o una difícil cicatrización.
Los objetivos de la terapia nutricional perioperatoria son mantener la masa muscular y evitar la sarcopenia, optimizar la respuesta metabólica y la sensibilidad a la insulina y reforzar la inmunidad innata y adaptativa.
Una mejor condición física se asocia a menor tiempo de hospitalización, menos complicaciones, riesgo de úlceras por presión, infecciones, así como una más rápida recuperación de la función y más calidad de vida.
El programa de ejercicios debe adaptarse a cada paciente con dos objetivos: mejorar la capacidad cardiorespiratoria y mejorar los niveles de fuerza.
26 de junio de 2025.– La Sociedad Española de Cirugía Torácica (SECT) destaca la importancia clínica de procurar una terapia nutricional perioperatoria adecuada y una rehabilitación 360º, que va más allá de aplicar las medidas farmacológicas y médicas necesarias al paciente, porque mejoran el estado inmunológico de los pacientes, la capacidad funcional, acortan la hospitalización y permiten una más rápida y pronta recuperación, según han destacado los ponentes de la mesa redonda Prehabilitación 360º en cirugía torácica. Más allá del protocolo ERAS, en el marco del Congreso Nacional de la SECT, celebrado en Alicante.
El Dr. Mario Redondo Martínez, del Exercise Phisiology Cancer Center, de Madrid, explica que “la rehabilitación de 360º hace referencia a una rehabilitación que tiene en consideración otro tipo de intervenciones, más allá de las puramente farmacológicas o médicas, como el estatus nutricional, así como la capacidad funcional o condición física, además de la psicológica para una más pronta y rápida recuperación del paciente”.
En referencia a la importancia clínica de la terapia nutricional, la Dra. Lucía Redondo Cuevas, de la Universidad de Valencia ha recordado que la desnutrición en el paciente quirúrgico continúa infradiagnosticada a pesar de su impacto clínico directo en la morbimortalidad postoperatoria. Estudios recientes estiman que entre el 44% y el 70% de los pacientes oncológicos o sometidos a cirugía mayor presentan riesgo nutricional significativo en el período perioperatorio. Este riesgo nutricional se asocia con un aumento documentado en situaciones como reintervención y reingresos, infecciones o problemas en la cicatrización.
Los objetivos de la terapia nutricional perioperatoria son mantener la masa muscular y evitar la sarcopenia, optimizar la respuesta metabólica y la sensibilidad a la insulina, reforzar la inmunidad innata (empezando hablar ya de conceptos como la inmunonutrición) y adaptativa mediante nutrientes como arginina, omega-3 y nucleótidos, y favorecer el restablecimiento de un microbiota intestinal equilibrada para apoyar la integridad mucosal y la función inmune. “En síntesis, podríamos decir que el objetivo no es solo cubrir las necesidades energéticas del organismo, sino modular respuestas metabólicas, inmunológicas y de la microbiota, de forma activa, del paciente”, informa la Dra. Redondo Cuevas.


