El estudio de Maria Branyas, que falleció con 117 años, concluye que la clave de la biología de los supercentenarios podría residir en un delicado equilibrio entre contrarios.
La catalana Maria Branyas, la persona más longeva jamás registrada, que superó con creces los 117 años, encierra el secreto para llegar a ser supercentenaria y un equipo dirigido por Manel Esteller, jefe del grupo de Epigenética del cáncer del Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras, en Barcelona, así lo acaba de desvelar y publicar con los datos finales revisados. El análisis, realizado a partir de muestras obtenidas de forma mínimamente invasiva, tiene enfoque multiómico llevado a cabo con tecnologías genómicas, proteómicas, epigenómicas, metabolómicas y microbiómicas, lo que le convierte en el análisis más exhaustivo realizado hasta el momento sobre una persona supercentenaria.


