Son ya muchas las veces en las que el presidente estadounidense ha mostrado su particular ‘criterio’ en temas científicos.
Con el histrionismo y la particular vehemencia que le caracterizan, el presidente de EEUU, Donald Trump, ligó el pasado lunes paracetamol y autismo. Lo hizo sin apoyarse en ninguna evidencia científica, siguiendo una senda negacionista que ya inició en su primer mandato y que ha redoblado en su vuelta a la Casa Blanca, en la que ha encumbrado a figuras tan criticadas como el antivacunas Robert F. Kennedy.


