Una residente de Neurología en el Gregorio Marañón hará una rotación de dos meses en Melbourne con el salario base
La posibilidad de realizar una rotación o estancia formativa en el extranjero es una oportunidad de aprender y de integrarse en una cultura diferente a la española, pero también puede suponer un desequilibrio financiero para muchos médicos. Irene Alcobendas, residente de cuarto año de Neurología en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid, es una de esas personas que han decidido hacer las maletas e irse al extranjero durante dos meses, en su caso, a Australia. “Quien nos paga es nuestro hospital. Tú vas en calidad de observer y normalmente no tienen problema en aceptarlos porque desde el hospital de destino no tienen que hacer un gasto adicional”, explica la MIR a Redacción Médica, que afirma que ha hecho toda la gestión con el centro al que irá.


