Entrevistamos a Manuela Rivas, uno de los dos médicos que trabajan en la isla canaria de La Graciosa y que afronta la recta final de su trayectoria profesional
Cuando Manuela Rivas llegó la isla grancanaria de La Graciosa en 1998 para trabajar como médico, nunca se imaginó que se jubilaría allí. Ahora, a solo un año de que llegue este momento, la doctora lucense se ha ganado el cariño y el respeto de sus gentes, a las que ha ayudado durante todo este tiempo tanto pasando consulta en el consultorio ubicado en el municipio de Caleta de Sebo -uno de los dos únicos núcleos de población que tiene La Graciosa- como atendiendo situaciones de emergencia a lo largo y ancho de toda la isla.
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