Las dermatólogas advierten de la importancia de aplicarse protector solar durante todo el año, sobre todo las mujeres, que son más vulnerables a la aparición de ciertas patologías relacionadas con la piel por factores genéticos, hormonales y vasculares.
El síndrome de ovarios poliquísticos, que afecta hasta el 18% de las mujeres en edad reproductiva, causa acné tanto en la adolescencia como en la mujer adulta, normalmente en la mandíbula, el escote y la espalda, junto con inflamación y otras comorbilidades.
Madrid, 27 de noviembre de 2025-. El cuidado de la piel de la mujer, en función de los cambios fisiológicos que se producen a lo largo de su vida, es fundamental tal y como se ha puesto de manifiesto en el Curso ‘Dermatología enfocada a la mujer’ organizado recientemente por los laboratorios Avène, Ducray y A-Derma. Por ello, las especialistas, en sus diferentes ponencias, han ofrecido una serie de recomendaciones para tratar las patologías dermatológicas más prevalentes en las mujeres, dependiendo de su etapa vital, de manera adecuada.
La importancia de la protección solar en la mujer para prevenir el desarrollo de melasmas, cloasmas y el fotoenvejecimiento ha sido uno de los temas analizados en el curso. Las expertas han advertido que la radiación ultravioleta (UV) estimula la producción de melanina y acelera el fotoenvejecimiento favoreciendo la aparición de estos trastornos de la pigmentación. Por ello, la Dra. Marta Bandini, dermatóloga en el Hospital Universitario Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares, ha incidido en que “las mujeres son un colectivo especialmente vulnerable en la aparición de estas patologías debido a factores genéticos, hormonales y vasculares que, en combinación con la fotoexposición prolongada, inducen al desarrollo de hiperpigmentaciones”.
Además, es esencial aplicarse un fotoprotector adecuado en función del tipo de piel, con un factor de protección solar alto (50+) y con color para proteger mejor frente a la luz de alta energía. Por otra parte, la Dra. Bandini ha hecho hincapié en que “es necesario aplicarlo correctamente de forma generosa y repetirlo frecuentemente, según la intensidad de la exposición solar, o si se suda o se baña”. Estas medidas no solo hay que adoptarlas en el periodo estival sino durante todos los días del año. Por ello, la facultativa ha señalado que “durante el invierno es importante tratar estas patologías activamente con despigmentantes adecuados pautados por un dermatólogo y, durante el verano, prevenir su exacerbación y adecuar la rutina dermocosmética”.
En otra de las ponencias se ha abordado la infección por Chlamydia trachomatis en la mujer, una bacteria que produce distintos tipos de infecciones. La Dra. Teresa Puerta López, dermatóloga en el Centro Sanitario Sandoval (Madrid), se ha centrado en las dermatosis irritativas y exudativas de la mujer, que se distinguen entre alérgicas e irritativas, liquenoides, por alteración del flujo vaginal, infecciosa y ulcerativas, etc. La dermatóloga ha destacado que “en este tipo de patologías es necesario implementar un tratamiento específico y, en las que cursan en brotes, hay que establecer un mantenimiento con cremas barrera, hidratantes y reparadoras”.
Por su parte, la Dra. Patricia Burgos Blasco, dermatóloga en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid, ha incidido en cómo afecta a las mujeres el Síndrome de Ovarios Poliquísticos a nivel dermatológico, un trastorno endocrino caracterizado por un desequilibrio hormonal, principalmente por exceso de andrógenos, que afecta hasta el 18% de las mujeres en edad reproductiva. Este síndrome puede provocar acné tanto en la adolescencia como en la mujer adulta normalmente en la mandíbula, el escote y la espalda, junto con inflamación y seborrea (aumento de la secreción de grasa en el pelo), hirsutismo (exceso de vello normalmente alrededor de la boca o el mentón), alopecia androgénica y resistencia a la insulina.
En cuanto a las recomendaciones que deben seguir las personas con esta patología, es esencial mantener una alimentación adecuada, realizar ejercicio físico, evitar el sobrepeso y adoptar unos hábitos de sueño adecuados. El abordaje multidisciplinar también es importante en el tratamiento de la enfermedad, por lo que la Dra. Burgos Blasco ha apuntado que la derivación a Ginecología se debe realizar cuando haya una alta sospecha de que la paciente presenta este síndrome, alteraciones menstruales y deseo gestacional.
La Dra. Burgos Blasco ha abordado también los cambios patológicos y no patológicos que se producen en el cabello, la piel y las mucosas a lo largo de la vida de la mujer. Así, ha destacado que en la pubertad suelen producirse enfermedades como la dermatitis seborreica, que en ocasiones es difícil de diagnosticar. En el caso de sufrir esta patología, es necesario aumentar la frecuencia en el lavado del pelo y utilizar champús adecuados, como aquellos que contienen keluamida. Asimismo, en la edad fértil y, en el caso de las mujeres embarazadas, tienen lugar una serie de alteraciones que afectan al pelo, la vascularización, y el pigmento, entre otros. Entre las patologías más frecuentes se encuentran el acné gestacional, que afecta al 50% de las gestantes en el segundo y tercer trimestre del embarazo, y en esta etapa también se puede experimentar la rosácea fulminans caracterizada por la aparición súbita de pápulas y pústulas en el rostro. El melasma, que afecta también a un 75% de las mujeres durante el embarazo, es otra de las patologías más frecuentes durante la gestación por el aumento de la progesterona y los estrógenos.
Por último, la dermatóloga ha enumerado algunas de las patologías con más prevalencia en la edad geriátrica en la que tienen lugar una serie de cambios fisiológicos en la piel como el fotoenvejecimiento, las arrugas, las xerosis (piel seca) y la púrpura senil, que consiste en la aparición de manchas púrpuras en la piel, sobre todo en brazos y manos por la fragilidad de los vasos sanguíneos por el envejecimiento.


