La presidenta de la SEEN advierte en una entrevista concedida a ConSalud.es de que la omisión de la enfermería pediátrica en el Plan de Atención Primaria abre un riesgo real para la calidad y la seguridad de la atención infantil
La futura reorganización de la Atención Primaria en España, planeada en el Plan de Acción de Atención Primaria y Comunitaria 2025-2027 recientemente presentado por el Ministerio de Sanidad, llega en un momento clave marcado por una presión asistencial creciente, nuevas necesidades de los pacientes y un debate abierto sobre cómo reforzar la longitudinalidad y la continuidad del cuidado. La publicación de este plan ha generado inquietud entre los profesionales, ya que en la composición de los equipos no aparece mencionada de forma explícita la Pediatría ni la Enfermería Pediátrica. Una ausencia que, para las sociedades científicas del ámbito pediátrico, contradice los estándares internacionales y puede tener un impacto directo en la calidad asistencial.
En una entrevista concedida a ConSalud.es, la Dra. Leticia Bazo Hernández, presidenta de la Sociedad Española de Enfermería Neonatal (SEEN), reconoce que la organización ha recibido con preocupación que el documento no incluya de manera expresa a estos profesionales especializados. “No podemos considerarlo un ‘olvido accidental’, especialmente tratándose de una estrategia nacional tan relevante”, afirma. A su juicio, la atención a la infancia requiere de profesionales específicamente formados y “omitirlos en un documento estratégico invisibiliza un rol esencial para la seguridad y la calidad asistencial”.
La especialista matiza que, aun así, no interpretan esta ausencia como una falta de intención deliberada, sino como una cuestión de priorización en esta primera versión del texto. “Consideramos que su inclusión está implícita en la línea 2 del Plan Estratégico, que menciona la figura de la enfermera especialista en pediatría en la consulta de pediatría en atención primaria”. Un punto que, subraya la Dra. Bazo Hernández, “muestra una voluntad de desarrollo y fortalecimiento de este rol en el futuro cercano”.
Lo que sí sorprende a la SEEN es la incoherencia entre esta omisión y el discurso público del Ministerio en materia de salud infantil. “El Ministerio de Sanidad ha mostrado en los últimos años un compromiso claro con la salud infantil y la equidad en la atención sanitaria”, apunta la Dra. Bazo Hernández recordando las políticas recientes, alineadas con los derechos fundamentales de la infancia ratificados por la OMS y UNICEF. Por ello, destaca: “Esta omisión resulta aún más sorprendente”. Insiste en que esperan que “la visibilidad y el desarrollo de la enfermería pediátrica se ampliarán y priorizarán en los próximos pasos del Plan”.
“Microequipos” sin pediatría
Otro de los aspectos que ha generado debate es la propuesta de “microequipos” formada por médicos de familia, enfermeros y personal administrativo. En este modelo no se contempla ninguna referencia directa a perfiles especializados en la atención infantil. Para la presidenta de la SEEN, esto resta coherencia al planteamiento: “La infancia no es un grupo más dentro del sistema sanitario: presenta necesidades clínicas, emocionales, de desarrollo y de acompañamiento familiar que requieren competencias específicas y formación reglada”, explica la Dra. Bazo Hernández. Advierte además de que, si no se incorpora a la Enfermería Pediátrica, se corre “el riesgo de diseñar equipos incompletos que no reflejan la evidencia científica ni los estándares internacionales de cuidado infantil”.
La SEEN recuerda que esta reivindicación no es aislada. “Junto con la Federación Española de Asociaciones de Enfermería Pediátrica (FEDAEP), la Asociación Española de Enfermería Pediátrica (AEEP) y con el apoyo de nuestros colegas pediatras, llevamos más de un año de campaña incansable para que se respeten los derechos de los niños y niñas y se garantice su acceso a cuidados especializados en todos los territorios”, señala la Dra. Bazo Hernández. Su mensaje no pretende desplazar a la Enfermería Familiar y Comunitaria, sino subrayar que no puede sustituir de forma estructural a un perfil cuya especialidad “está reglada con dos años de formación avanzada y rotaciones en servicios pediátricos que garantizan competencias avanzadas y un abordaje integral del niño, la niña y el adolescente”, detalla.
La preocupación se intensifica cuando se contrapone esta ausencia con la insistencia del propio Ministerio en priorizar la seguridad del paciente desde las primeras etapas de la vida. “No encontramos ninguna explicación lógica para que la Enfermería Pediátrica no se incluya en un documento estratégico de esta magnitud”, sostiene la presidenta de la SEEN. Y recuerda que el principio fundamental en seguridad del paciente es claro: “La atención más eficaz y segura se garantiza siempre cuando es prestada por el profesional mayor capacitado para ello”.
Por eso, SEEN y otras organizaciones han emitido una respuesta conjunta para trasladar la gravedad de esta exclusión. Su objetivo, explica la presidenta, es que el Ministerio “actúe en consecuencia, poniendo por delante de cualquier prejuicio o interpretación administrativa la seguridad y los derechos de la infancia que deben ser el eje central de cualquier política sanitaria”.
Riesgos para la calidad asistencial
Los riesgos para la calidad asistencial derivados de no reconocer formalmente este rol son, según la Dra. Bazo Hernández, evidentes y están ampliamente documentados: retrasos en la detección precoz de problemas del desarrollo o señales de alerta, mayor variabilidad asistencial entre territorios, menor impacto real de las actividades preventivas, riesgo de desinformación a las familias y sobrecarga de otros profesionales que no pueden suplir competencias especializadas. “Sin enfermeras pediátricas, la calidad asistencial se resiente y la seguridad del paciente infantil se ve comprometida”, recalca.
La presidenta de la SEEN subraya que este debate no es accesorio ni técnico, sino estructural. “Creemos importante subrayar que no puede haber un plan de salud infantil sólido sin profesionales específicamente formados. Ni la tecnología, ni las infraestructuras, ni las buenas intenciones sustituyen la competencia clínica”. Recuerda que España “ha demostrado liderazgo en innovación y humanización de la asistencia sanitaria neonatal y pediátrica”, un avance que, señala, está ampliamente recogido en la literatura científica y en experiencias consolidadas en distintos territorios. Precisamente por eso, considera incomprensible que el propio sistema no garantice la presencia de enfermeras pediátricas y neonatales en todos los niveles asistenciales.
Ante esta situación, la Dra. Bazo hace un llamamiento directo. “Pido al Ministerio que rectifique e integre explícitamente a estos profesionales en el Plan de Acción de Atención Primaria. No es una reivindicación corporativa: es una cuestión de seguridad, equidad y derechos de la infancia”, concluye.








