Asturias será pionera en ofrecer guardias de 12 en lugar de 24 y toca por primera vez su régimen de exclusividad. «No nos podemos permitir esta situación», aseguraba Concepción Saavedra tras un entendimiento que llega después de tres huelgas y una indefinida anunciada para febrero
Los médicos asturianos mantenían hoy la presión con una segunda jornada de huelga secundada por el 60% de los profesionales que no estaban obligados a realizar servicios mínimos. Una situación que ha trastocado, un día más, la actividad asistencial en centros de salud y, sobre todo, hospitales de la sanidad pública de Asturias, donde hubo que reprogramar consultas y cirugías. Para evitar una escalada del conflicto, y ante la posibilidad de una huelga indefinida en febrero, el Servicio de Salud del Principado (Sespa) buscó hoy una salida de urgencia.
Así, tras dos intentos previos fallidos, el Sespa volvía a reunirse este jueves con el Sindicato Médico Profesional (Simpa) para buscar puntos de entendimiento y pactar al menos una parte de las mejoras reivindicadas.
A las dos horas de la reunión, llegaba el apretón de manos entre los representantes del Sespa y los portavoces sindicales. Ambas partes han llegado a un punto de entendimiento en flexibilidad laboral, guardias, agendas de Atención Primaria y situación salarial de los médicos MIR. «Es un acuerdo histórico», convinieron ambas partes tras poner su firma en un documento que compromete a la Consejería de Salud a llevar a cabo los compromisos asumidos antes de que acabe esta legislatura: «Algunos de ellos en unos meses».
Tal como ya había adelantado EL COMERCIO, Salud accedió a rebajar las jornadas laborales, para que no excedan de las 12 horas diarias. Asturias, será por tanto, la primera comunidad en implantar una nueva modalidad de guardias, que ahora se sitúan entre las 17 y las 24 horas. Se avanza así «hacia nuevos modelos de organización», que favorezcan la conciliación y preserven la salud laboral de los propios facultativos.
La implantación de este nuevo sistema será «gradual» y dependerá de las necesidades y personal de cada servicio. Se trata de ofrecer a los médicos opciones más flexibles de trabajo, pero «siempre garantizando la atención sanitaria».
La exclusidad, de 1.056 euros a 415
Otra reivindicación conseguida: las agendas de los médicos de Atención Primaria pasarán de 43 pacientes a 38, un desahogo de carga asistencial que no significa menos trabajo, sino una forma distinta de llevarlo a cabo. Así, se baraja turnos especiales de tarde para atender aquellas citas que desborden las agendas de la jornada ordinaria de mañana.
El Sindicato Médico ha conseguido, además, un aumento retributivo para los médicos residentes (MIR), que hasta ahora cobraban poco más del salario mínimo profesional. Pues bien, ahora pasarán a percibir entre 100 y 150 euros más mensuales. Asturias pasa de ser una de las comunidades que menos paga a sus MIR a ser la tercera que mejor les retribuye por las funciones que desarrollan dentro de la plantilla del servicio de salud.
Pero, sin duda, una de las concesiones más sonadas es la referente al régimen de exclusividad. Esta es la primera vez que el Gobierno del Principado se ha avenido a rebajar la pérdida salarial que asumen los médicos del Sespa que también trabajan en la sanidad privada. La penalización, actualmente, es de 1.056 euros. En un primer momento, el Sespa puso sobre la mesa la posibilidad de reducirla a «unos» 800. Luego, a 500. Y finalmente ha quedado establecida en 415. Un 60% menos.
«Estamos satisfechos», aseguraban el gerente del Sespa y el secretario general del Simpa, Aquilino Alonso y José Antonio Vidal, respectivamente. La consejera de Salud, Concepción Saavedra, no estuvo presente en las negociaciones, pero sí en la firma del acuerdo. «Asturias no se puede permitir una huelga indefinida», aseguraba la máxima responsable de la sanidad pública asturiana, que siempre ha mostrado «todo el interés» de sosegar las aguas.
FUENTE: Diario El Comercio.
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