Relacionan los miomas uterinos con la enfermedad cardiovascular

Las mujeres con diagnóstico de mioma uterino presentan un riesgo de enfermedad cardiaca a largo plazo de más de un 80 % en comparación con aquellas que no los tienen, según un estudio publicado en la revista médica Journal of the American Heart Association.

No había ningún estudio tan grande, ya que ha incluido a 450.000 mujeres diagnosticadas de miomas uterinos frente a más de dos millones de mujeres sin miomas y ha analizado el incremento del riesgo cardiovascular en términos sobre todo de enfermedad aterosclerótica, incluida enfermedad coronaria, enfermedad cerebrovascular y enfermedad periférica. Y lo que han visto en este trabajo es que las mujeres con miomas uterinos tienen, en un seguimiento de 10 años, un 80 % más de riesgo de presentar este tipo de eventos”, declara a Univadis España la Dra. Carolina Ortiz, coordinadora del proyecto Mujer y Corazón de la Sociedad Española de Cardiología (SEC) y cardióloga en el Hospital Fundación Alcorcón (Madrid).

El trabajo también muestra entre sus resultados que las mujeres más jóvenes tienen más riesgo: la asociación entre fibromas uterinos y riesgo de enfermedad cardiovascular fue más fuerte entre las mujeres menores de 40 años en comparación con aquellas de más de 40 años en todos los periodos de seguimiento.

¿Qué relación existe entre ambos?

Existe una relación entre enfermedad cardiovascular y miomas, ya que al parecer comparten rutas biológicas. En palabras de la Dra. Ortiz, se han establecido varias hipótesis, una de las más importantes es la existencia de un microambiente inflamatorio crónico en pacientes que tienen miomas. Se sabe que la inflamación sistémica crónica es un eje central en el desarrollo de aterosclerosis y enfermedad cardiovascular. Este puede ser uno de los puntos fisiopatológicos en común”, explica Carolina Ortiz. Quien añade que otro punto en común es el entorno hormonal, ya que “los miomas son enfermedades ginecológicas de la pared muscular del útero, pero que son dependientes de estrógenos y de progesterona. Y también sabemos que las hormonas sexuales influyen de forma directa sobre el tono vascular, sobre el metabolismo, sobre el perfil lipídico y sobre la presión arterial, y en ese sentido aumentan el riesgo cardiovascular”. La cardióloga señala un tercera vía en común, que son las comorbilidades compartidas: “En las mujeres que tienen factores de riesgo como obesidad, hipertensión, resistencia a la insulina, etc., y también determinantes sociales, existe una mayor frecuencia de miomas y de enfermedad cardiovascular”. Es decir, las mujeres con miomas presentan más factores de riesgo cardiovascular: hipertensión, obesidad, colesterol…

Según la doctora Carolina Ortiz, a lo largo de los años se han ido conociendo factores vinculados al sexo que aumentan el riesgo vascular, como por ejemplo la diabetes gestacional, la hipertensión gestacional, incluso los abortos de repetición, pero los miomas es algo muy novedoso. “Las mujeres tienen sus factores de riesgo propios, vinculados al sexo, que no son los mismos que en el hombre y posiblemente si no los tenemos en cuenta, estamos infraestimando el riesgo cardiovascular que puede tener una mujer”.

Consecuencias en la práctica clínica

Lo bueno de este estudio es que obliga al médico a fijarse más. Aunque sí que vemos que las mujeres con miomas muchas veces tienen más factores de riesgo, en general, los cardiólogos quizá no solemos preguntar de forma sistemática a las pacientes que vemos en la consulta por el diagnóstico de mioma. Por eso, estudios como este nos ayudan a pensar que hay que incidir en este sentido. Por ejemplo, en la paciente con miomas, hacer un mayor control de los factores de riesgo cardiovascular clásicos como la presión arterial, el peso, perfil lipídico, glucemia, etc. Yo creo que hasta ahora probablemente muchos médicos y cardiólogos no lo conocen, no lo saben porque esto es una cosa muy novedosa”, señala la cardióloga.

¿Podría convertirse en un marcador de riesgo en la práctica clínica? “Todavía es pronto, porque estamos hablando de un estudio observacional, en el que no podemos establecer de forma clara una relación de causalidad. Es verdad que es un trabajo con una muestra grande, con muchas mujeres, y donde se ve un resultado contundente, pero para establecer una causalidad es necesario hacer un ensayo clínico y hacer más estudios de intervención”, responde la doctora Ortiz. Aunque matiza que “como concepto sirve para pensar en que los miomas pueden funcionar como una señal de alerta que nos ayude a identificar mujeres que pueden tener mayor vulnerabilidad cardiovascular y a partir de ahí enfatizar en el control y la prevención cardiovascular”.

La Dra. Carolina Ortiz declara no tener conflictos de interés. El resto de conflictos de interés pueden consultarse en el texto original del artículo.


Referencias

DiTosto JD, Lewey J, Zee J, Dokras A, Busse KR, Alur-Gupta S, et al. Association Between Uterine Fibroids and Risk of Atherosclerotic Cardiovascular Disease. J Am Heart Assoc. 2026 Jan 6;15(1):e044014. doi: Ver el texto completo.

Belen Latorre Olivan
Belen Latorre Olivan
Estudiante de último curso de periodismo, es una apasionada de la comunicacion cientifica y sanitaria. Compagina sus estudios y las colaboraciones con nuestro portal con la gestión de comunicación de una plataforma de pacientes. Coordina las noticias científicas de este portal.

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