Una intervención precoz con estos fármacos se asocia a mejores resultados en el control de las crisis y, en muchos casos, a un impacto positivo en el desarrollo neurológico.
La AEMPS ya informó de que no existe alternativa autorizada equivalente en España, y que su acceso puede depender de importaciones puntuales de medicamentos extranjeros, también con disponibilidad limitada.
La salud y el desarrollo de los niños con esta epilepsia grave no puede depender de la intermitencia del suministro de un medicamento tan importante.
Madrid, 9 de febrero de 2026.– La Sociedad Española de Neurología Pediátrica (SENEP) desea manifestar públicamente su profunda preocupación ante la actual situación de desabastecimiento de la tetracosactida, principio activo presente en el medicamento inyectable Nuvacthen Depot, utilizado como tratamiento de primera línea del Síndrome de Espasmos Epilépticos Infantiles (IESS) —por sus siglas en inglés—, anteriormente denominado Síndrome de West, coincidiendo con la celebración este lunes del Día Internacional de la Epilepsia.
Desde el Grupo de Trabajo de Epilepsia de la SENEP, sus coordinadoras, Gemma Aznar y Elena Miravet, recuerdan que el IESS representa una encefalopatía epiléptica grave que puede derivar en discapacidad intelectual y en epilepsia farmacorresistente; si bien su pronóstico mejora con un diagnóstico y con un tratamiento precoz y efectivo.
Explican que se trata de una enfermedad grave, que afecta aproximadamente a 2–3 de cada 10.000 recién nacidos vivos, y que se caracteriza por la presencia de espasmos epilépticos, y por un trazado electroencefalográfico muy patológico, conocido como ‘hipsarritmia’, que conlleva una grave alteración del neurodesarrollo.
Un tratamiento esencial para el IESS
Estas neuropediatras destacan que la tetracosactida intramuscular constituye uno de los tratamientos de primera líneapara los lactantes con IESS, dada la actual evidencia clínica, que ha demostrado que una intervención precoz con estos fármacos se asocia a mejores resultados en el control de las crisis y, en muchos casos, a un impacto positivo en el desarrollo neurológico.
Precisamente, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) ya comunicó que no existe una alternativa autorizada equivalente en España hasta la fecha, y que su acceso puede depender de importaciones puntuales de medicamentos extranjeros, como Synacthen, también sometidos a disponibilidad limitada.
Un grave riesgo asistencial
Los neuropediatras españoles advierten así de que este desabastecimiento supone un “grave riesgo asistencial”, y subrayan que la salud de los niños con epilepsias graves no puede depender de la intermitencia en el suministro de un medicamento de tanta importancia.
“La falta de tetracosactida no es sólo un problema logístico: constituye una amenaza directa a la calidad de la atención sanitaria pediátrica en nuestro país”, aseveran las coordinadoras del Grupo de Trabajo de Epilepsia de la SENEP.
Por todo ello, la Sociedad Española de Neurología Pediátrica solicita encarecidamente:
- Garantizar de manera urgente la disponibilidad de tetracosactida en todo el territorio español mediante las medidas regulatorias y logísticas necesarias.
- Transparencia absoluta por parte de las autoridades sanitarias y de los responsables de la fabricación respecto a las causas del desabastecimiento y a los plazos previstos de normalización.
- Planes de contingencia estables, que contemplen alternativas terapéuticas seguras mientras se restablece el suministro.
- Una coordinación efectiva entre la AEMPS, los servicios de farmacia hospitalaria, y los centros neuropediátricos de referencia para evitar retrasos perjudiciales en el tratamiento.
“Nos ponemos a disposición de las autoridades competentes para colaborar en todas las acciones necesarias y urgentes que contribuyan a resolver este problema lo antes posible”, concluyen las portavoces de la SENEP.


