Las autoridades imponen nuevas medidas de seguridad en los 16 centros en el país de la empresa
El ministerio de Sanidad de Canadá ha impuesto restricciones y nuevas condiciones a la licencia de Grifols para sus procesos de recogida de plasma, después de la muerte de dos donantes en una de las sedes que la farmacéutica española tiene en el país. El organismo anunció el miércoles que los centros médicos de Grifols deberán, a partir de ahora y de manera inmediata, reducir el número de citas por hora, supervisar mejor al personal nuevo y mejorar los registros de todos los donantes.
Las muertes se produjeron en la ciudad de Winnipeg, precisamente donde la compañía catalana de salud adquirió su primer centro de transfusiones sanguíneas en 2022. Los fallecidos no han sido identificados públicamente, pero sus muertes ocurrieron con apenas unos meses de diferencia: en octubre de 2025 y en enero de este año.
Health Canada ha asegurado a la agencia no tener indicios de que exista relación entre los fallecimientos y la donación de plasma, pero “las investigaciones han encontrado deficiencias recurrentes y sistémicas en varios centros de la empresa”, según el portavoz Mark Johnson. Además de los dos fallecimientos, otro paciente ha demandado a Grifols, alegando daños renales causados por un fallo del equipo.
“No existe ninguna correlación entre la donación de plasma y las muertes”, afirmó Mary Hughes, vicepresidenta de ventas de Grifols en Canadá. El portavoz de Sanidad canadiense ha declarado también, en un correo electrónico a Bloomberg, que “no hay pruebas de que la seguridad o la calidad del plasma se viera afectada”. Grifols sigue colaborando con las autoridades sanitarias canadienses. “Hemos presentado y aplicado planes de medidas correctivas exhaustivos”, ha dicho Hughes.
Algunas de las inspecciones han revelado que Grifols no “evaluaba correctamente la idoneidad de los donantes”. En Canadá, todos los donantes de plasma son remunerados con hasta 100 dólares canadienses —unos 62 euros— por cada transfusión. Para ello, tienen que pasar revisiones médicas y de alimentación, además de cumplir con los criterios de edad, peso y sanitarios del país.
Por su parte, el portavoz de Health Canada insiste: “Los establecimientos que incumplan las normas podrán ser objeto de nuevas medidas coercitivas”. Las restricciones se aplican a 16 centros de recogida de plasma en el país, y se mantendrán vigentes hasta que Grifols demuestre su cumplimiento, ha afirmado Johnson.
FUENTE: Cinco Días


