Desarrollado por el ITACA BDSLab, el nuevo biomarcador puede identificar diferentes patrones de crecimiento tumoral y predecir de forma independiente la supervivencia del paciente
Investigadores del Laboratorio de Ciencia de Datos Biomédicos (BDSLab) del Instituto ITACA de la Universitat Politècnica de València han desarrollado un nuevo método basado en imágenes de resonancia magnética que permite la cuantificación objetiva del crecimiento de los tumores cerebrales más agresivos, particularmente el glioblastoma.
El estudio, publicado en la revista científica Medical Physics, aborda uno de los principales desafíos clínicos en el diagnóstico y tratamiento de este tumor: su alta capacidad para infiltrarse en tejido cerebral sano
En su trabajo, el equipo de BDSLab de la UPV presenta un nuevo biomarcador, la Tasa de Infiltración Dinámica (DIR), capaz de identificar diferentes patrones de crecimiento tumoral y predecir de forma independiente la supervivencia del paciente. “Hasta ahora, los métodos de evaluación se han basado principalmente en medir el aumento del tamaño del tumor o el desplazamiento de las estructuras cerebrales, sin capturar adecuadamente cómo crece el tumor o su impacto biomecánico en el cerebro circundante”, explica Carles López Mateu, autor principal del estudio.
La investigación fue realizada por Carles López Mateu, María Gómez Mahiques, F. Javier Gil Terrón, Víctor Montosa i Micó, Juan M. García-Gómez y Elies Fuster García, en colaboración con investigadores del Hospital Universitario de Oslo.
El biomarcador desarrollado por el equipo de BDSLab-ITACA combina el crecimiento volumétrico del tumor a lo largo del tiempo con los efectos mecánicos que este crecimiento ejerce sobre el tejido cerebral adyacente. A partir de un análisis longitudinal de imágenes de resonancia magnética, los investigadores han generado mapas de compresión de tejidos que les permiten evaluar cómo el tumor comprime o se infiltra en tejido sano.
El biomarcador DIR integra ambos fenómenos y permite la diferenciación entre tumores más proliferativos que comprimen el cerebro y tumores más infiltrativos que se expanden sin compresión significativa. “Este índice nos permite caracterizar el comportamiento biológico del tumor más allá de su tamaño y proporciona información clave sobre su agresividad”, señala Carles López.

Fuente de la imagen: Universitat Politècnica de València
El método ha sido validado utilizando tanto datos sintéticos como dos cohortes clínicas internacionales de pacientes con glioblastoma. Los resultados muestran que el DIR permite una estratificación robusta de los pacientes de acuerdo con su pronóstico. “Los pacientes con valores bajos de DIR tienen una supervivencia promedio de 35,2 semanas, en comparación con 16,0 semanas para aquellos con valores altos”, destaca María Gómez Mahiques, investigadora del ITACA y coautora del estudio. Estos resultados demuestran el potencial del DIR como herramienta para apoyar la toma de decisiones clínicas al facilitar una caracterización más precisa de la agresividad tumoral.
El estudio realizado por el equipo de la UPV y el Hospital Universitario de Oslo allana el camino para una medicina más personalizada al permitir que las estrategias terapéuticas y los protocolos de seguimiento se adapten al patrón de crecimiento de cada tumor. “Este es un biomarcador cuantitativo, reproducible y no invasivo, basado exclusivamente en imágenes médicas, que refuerza el papel de la ingeniería biomédica y la ciencia de datos en la oncología de precisión y, al mismo tiempo, utiliza metodologías accesibles que facilitan su futura transferencia a la práctica clínica”, concluyen los autores.
Fuente: Universitat Politècnica de València


