La participación activa de los dermatólogos en el diseño de estudios y en la identificación de necesidades clínicas no cubiertas se está potenciando cada vez más, lo que permite una mayor alineación entre la innovación terapéutica y la práctica asistencial.
La dermocosmética activa cuenta con estudios clínicos que avalan su capacidad para corregir patologías o signos de envejecimiento mediante una mayor concentración de activos y una mejor penetración.
Los expertos coinciden en la importancia de la formación de los profesionales sanitarios y los pacientes ante el peligro que supone un activo potente mal utilizado.
Madrid, 20 de abril de 2026-. El importante papel que la digitalización y la inteligencia artificial están empezando a desempeñar tanto en el diagnóstico como en el seguimiento de las lesiones cutáneas es uno de los principales aspectos que se han abordado en la XVIII Reunión de Dermatología Privada y Nuevas Tecnologías, organizada por la Asociación de Clínicas Privadas de Dermatología (Dermus) y que ha contado con la colaboración de los laboratorios Pierre Fabre y Eau Thermale Avène. “Estas herramientas no solo mejoran la precisión diagnóstica, sino que permiten también optimizar los recursos asistenciales y mejorar la eficiencia en la atención a los pacientes”, subraya la Dra. Olivia López-Barrantes González, coordinadora de la reunión. Asimismo, en la reunión se ha abordado la relevancia de los nuevos modelos de colaboración entre la industria y la dermatología, que se basan, cada vez más, en una relación más transparente, estructurada y orientada a resultados clínicos reales: “la participación activa del dermatólogo en el diseño de estudios y en la identificación de necesidades clínicas no cubiertas se está potenciando cada vez más, lo que permite una mayor alineación entre la innovación terapéutica y la práctica asistencial”, sostiene la dermatóloga. En el marco del encuentro, se ha celebrado el curso ‘Optimización de resultados en procedimientos antiaging mediante la integración de dermocosmética activa’, impartido por Pilar Sánchez, farmacéutica y formadora de Pierre Fabre, en el que se ha resaltado que la dermocosmética activa es la evolución de la cosmética hacia la farmacología, ya que no se limita a embellecer la superficie, sino que utiliza ingredientes con capacidad para penetrar en las capas profundas de la piel y modificar procesos celulares específicos tratando la salud cutánea desde su estructura. Por ello, la farmacéutica sostiene que “la dermocosmética activa optimiza los resultados en procedimientos antiaging evitando que el proceso de envejecimiento natural degrade prematuramente los beneficios obtenidos en la clínica. Así, transforma un cambio puntual en un resultado sostenible y profundo”. Asimismo, cabe destacar que la cosmética tradicional es sensorial y decorativa porque solo limpia y protege superficialmente la piel, sin embargo, la dermocosmética activa cuenta con estudios clínicos que avalan su capacidad para corregir signos de envejecimiento mediante una mayor concentración de activos y mejor penetración. En el curso se ha abordado también el protocolo post tratamiento dermatológico en dos fases: reepidermización y optimización de resultados, haciendo hincapié en la importancia de los activos y en el orden de aplicación de los productos junto con la sensorialidad agradable para garantizar la adherencia a la rutina y conseguir resultados exitosos. Por último, la Dra. López-Barrantes González mantiene que “la dermatología privada está adquiriendo un papel cada vez más relevante consolidándose como un actor clave, tanto en la atención de las enfermedades cutáneas como en el cuidado de la piel sana, y en los procesos de mantenimiento y mejora de la piel fotoenvejecida”. Además, la dermatóloga remarca que este tipo de reuniones permiten contrastar la evidencia científica con la práctica clínica real. Asimismo, facilitan el intercambio de experiencias entre profesionales, lo que enriquece la toma de decisiones en consulta y contribuye a homogeneizar criterios de manejo y fomentan la creación de redes profesionales, esenciales tanto para el desarrollo de proyectos de investigación como para la mejora de la calidad asistencial.
Sobre Pierre Fabre
Los Laboratorios Pierre Fabre son la segunda empresa mundial de dermocosmética y uno de los principales laboratorios farmacéuticos de Europa. Su cartera de Dermocosmética y Cuidado Personal incluye marcas internacionales como Eau Thermale Avène, Ducray, Klorane, A-Derma, René Furterer, Même Cosmetics, Darrow y Elgydium. Su actividad de Cuidados Médicos abarca 5 campos terapéuticos principales: oncología, dermatología, enfermedades raras, atención primaria y salud familiar.
En 2024, los Laboratorios Pierre Fabre facturaron 3.100 millones de euros, el 70% de los cuales procedieron de ventas internacionales en 120 países. Con sede en el suroeste de Francia desde su creación y fabricando casi el 90% de sus productos en Francia, los Laboratorios Pierre Fabre emplean a10.200 personas en todo el mundo. Su presupuesto de RCD ascendió a 219 millones de euros en 2024, de los cuales el 60% se destinó a terapias dirigidas en oncología y el 35% a soluciones para la salud y el cuidado de la piel.
El accionista mayoritario de los Laboratorios Pierre Fabre (86%) es una Fundación humanitaria epónima. Los empleados constituyen el otro accionista de la empresa. Esta estructura de capital garantiza la independencia de la empresa, su visión a largo plazo y su contribución al bien común. Los dividendos abonados a la Fundación Pierre Fabre contribuyen a 35 programas de acceso a la atención sanitaria desplegados en 22 de los países menos desarrollados del mundo. La política de RSE de los Laboratorios Pierre Fabre ha sido evaluada por AFNOR Certification y ha obtenido el nivel “Ejemplar” de su etiqueta RSE (norma ISO 26 000 de desarrollo sostenible).
FOTOGRAFÍA DE CABECERA: Antena 3 TV


