- Una ciudad para vivir…
Valencia, donde resido y tengo mis raíces. Aunque mi ciudad favorita para escaparme siempre será Madrid
- Una pasión…
Cocinar y escuchar música en directo. Son mis dos formas favoritas de “desconectar” y recargar pilas: disfruto mucho cuidando a los míos a través de la cocina, y esa energía que se siente en un concierto cantando las canciones de tus grupos favoritos.
- ¿Cine o teatro?
Teatro, sin duda. Me fascina esa magia del directo, donde los actores consiguen captar toda tu atención sin filtros.
- El último libro que ha leído…
“El cirujano de almas” de Luis Zueco. Te transporta al S XVIII, cuando en España los cirujanos aún no eran considerados médicos. Te hace valorar mucho la evolución de nuestra profesión.
- Su comida favorita…
El “arroz al horno”, es el gran tesoro desconocido de la gastronomía valenciana; mucho menos famoso que la paella, pero absolutamente exquisito. Siempre se lo recomiendo a quien viene de fuera.
- Si Marta Castell no fuera pediatra, ¿qué profesión ejercería?
Me hubiera encantado ser periodista o chef de cocina. Creo que ambas tienen mucho que ver con lo que hago hoy: comunicar en temas de salud para ayudar a los demás y cuidar a las personas a través de nuestra cocina.
- Su canción favorita…
“La mujer de verde” de Izal y “El Bien” de Viva Suecia, me gusta mucho la música indie nacional.
- ¿Qué le quita el sueño?
Como madre, me gustaría que mis hijos crezcan en un mundo seguro y lleno de oportunidades personales y profesionales, como yo he tenido la suerte de disfrutar.
- ¿Cuál fue su último viaje?
Mi gran descubrimiento de hace un par de veranos: Zahara de los Atunes, en Cádiz. Es un paraíso.
- ¿Qué es aquello que más le horroriza?
Me preocupan mucho los conflictos bélicos actuales y el riesgo de una escalada global. También la crisis de calentamiento global y el impacto de los desastres naturales en nuestro planeta.

