Investigadores de la Universidad de Tohoku desarrollan una tecnología basada en ácidos nucleicos artificiales que permite controlar reacciones moleculares mediante el uso de luz y procesos de reticulación reversible.
Durante décadas, la comprensión del ADN se ha limitado a su función como el “manual de instrucciones” de la vida. Esta molécula ha sido definida por su capacidad casi mística de almacenar y transmitir información biográfica mediante secuencias de bases nitrogenadas, actuando como una biblioteca pasiva del código genético. Sin embargo, un cambio de paradigma está transformando esta visión tradicional.
FUENTE: ConSalud.es


