SEOM alerta de la creciente evidencia científica sobre los riesgos de usar vapeadores y cigarrillos electrónicos

  • No fumar continúa siendo la mejor medida preventiva frente al cáncer y otras enfermedades relacionadas con el tabaco. Por ello, desde SEOM se insiste en que nunca es tarde para dejar el hábito tabáquico.

  • El tabaco es el principal factor de riesgo evitable para el desarrollo de tumores y muertes por cáncer, siendo responsable del 33% de los tumores y de un 22% de las muertes por cáncer.

  • Abandonar el hábito tabáquico en cualquier fase del tratamiento oncológico es esencial para mejorar los resultados clínicos.

  • Desde SEOM preocupa el uso de vapeadores o cigarrillos electrónicos en jóvenes, en los que representa la puerta de entrada actual al tabaquismo.

 

 

 

 

 

Con motivo del Día Mundial Sin Tabaco que se celebra el próximo domingo, 31 de mayo, la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), quiere insistir en el papel del tabaco como principal factor de riesgo evitable frente al cáncer, y en el potencial impacto beneficioso que podría tener su abandono. Se estima que el tabaco es responsable de un 30% de los cánceres y se asocia con al menos 17 tipos diferentes de cáncer, entre ellos pulmón, cabeza y cuello, vejiga y esófago. Además, SEOM quiere alertar de forma especial sobre los riesgos asociados con nuevas formas de consumo de tabaco, como vapeadores y cigarrillos electrónicos, y su amplio uso entre los jóvenes.

“El tabaco es con diferencia el factor de riesgo responsable de un mayor número de cánceres, siéndolo en más del 90% de los casos de cáncer de pulmón, y desempeñando además un papel causal fundamental en otros muchos tumores como los de cabeza y cuello, vejiga, riñón, esófago, páncreas, estómago y colon y recto”, explica el Dr. Javier de Castro, presidente de SEOM, quien hace hincapié en que “a pesar de la amplia evidencia sobre el papel del tabaco como factor de riesgo para el cáncer, todavía en torno al 20% de la población española fuma a diario según datos recogidos en el Plan Integral de Prevención y Control del Tabaquismo 2024-2027”.

Además, el Dr. De Castro señala que “siempre es un buen momento para dejar de fumar, e incluso tras un diagnóstico de cáncer, abandonar el tabaco puede reducir la mortalidad de los pacientes oncológicos hasta un 30% y mejorar la respuesta a los tratamientos”.

Desde SEOM se quiere alertar asimismo sobre los riesgos asociados con nuevas formas de tabaquismo y sobre la falsa percepción de inocuidad existente entre la población, especialmente entre los más jóvenes. Según datos de la encuesta ESTUDES, prácticamente la mitad de los jóvenes de 14 a 18 años ha probado alguna vez los cigarrillos electrónicos. Muchos de estos dispositivos contienen nicotina, asociada con un fuerte potencial adictivo y riesgos asociados con el desarrollo.

Existe una evidencia científica creciente acerca de los potenciales riesgos asociados con las nuevas formas de tabaquismo, como vapeadores o cigarrillos electrónicos. Múltiples sustancias presentes en los cigarrillos electrónicos, como el formaldehído, nitrosaminas y metales pesados, pueden causar daños en el ADN, estrés oxidativo, cambios epigenéticos e inflamación, asociándose con un mayor riesgo de desarrollar un cáncer.

Cabe destacar que estas nuevas formas de tabaco suponen, en muchos casos, una vía de entrada al tabaquismo y, además de su probable asociación con el riesgo de cáncer, se relacionan con daños a distintos niveles, especialmente pulmonar y cardiovascular.

El cáncer de pulmón, primera causa de muerte en mujeres

Debido al incremento del hábito tabáquico en mujeres desde la década de 1970, la incidencia y mortalidad de cánceres relacionados con el tabaco han aumentado progresivamente en este grupo de población. De hecho, desde el año 2019 el cáncer de pulmón se ha consolidado como el tercer cáncer con mayor incidencia en mujeres. Y, según datos del INE, en 2024 el cáncer de pulmón ha superado por primera vez al cáncer de mama como tumor responsable de una mayor mortalidad.

Problema de salud pública 

El consumo de tabaco constituye un problema de salud pública de primer orden siendo la primera causa evitable de enfermedad, invalidez y muerte prematura en el mundo. De acuerdo con los datos de la OMS, más de 1,1 billones de personas consumen tabaco y más de 8 millones de personas fallecen en el mundo por el tabaco cada año, tanto como consecuencia directa (más de 7 millones) como indirecta por exposición al humo ajeno en los no fumadores (1,2 millones).

Según la Encuesta Europea de Salud en España del año 2022, elaborada por el INE, el 20,2% de los varones fuman a diario y un 13,9% de mujeres, con las mayores tasas de tabaquismo en la población de entre 35 y 39 años (21,4%) y de 50 a 64 años (20,9%).

Además de afectar al propio fumador, el tabaco afecta también a los que conviven con él (fumadores pasivos).

El tabaco, además, es un factor de riesgo para el desarrollo de múltiples tumores, incluyendo tumores de cabeza y cuello, esofagogástrico, vejiga, colorrectal, riñón y páncreas entre otros. Se calcula que hasta el 20% de los fallecimientos por cáncer en Europa se deben al tabaco, y que cerca de la mitad de los fumadores fallecerán por causas relacionadas con el tabaco.

El tabaco tiene asimismo un efecto sinérgico con el consumo de alcohol, y es que el riesgo de ciertos tumores, como los carcinomas orofaríngeos o de esófago, puede llegar a multiplicarse por 30 cuando se combinan ambos factores. No existe un nivel seguro de consumo de tabaco.

Debemos reseñar, en esta misma línea, que el tabaco está relacionado con enfermedades no oncológicas como la bronquitis crónica, el enfisema pulmonar, las enfermedades coronarias, los accidentes cerebrovasculares o las úlceras gastrointestinales, incrementando en un 70% el riesgo de morir prematuramente por enfermedades relacionadas con su consumo. Por todo ello, el no fumar se considera en la actualidad como la mejor medida preventiva frente al cáncer y el resto de las enfermedades relacionadas con el tabaco.

Por todo ello, no fumar continúa siendo la mejor medida preventiva frente al cáncer y otras enfermedades relacionadas con el tabaco. Debe priorizarse por tanto la deshabituación del hábito tabáquico, que es la única estrategia que se asocia con un beneficio tangible en salud. “Desde SEOM queremos insistir en que nunca es tarde para dejar el hábito tabáquico”, subraya el Dr. Javier de Castro.

 

 

 

FUENTE: SEOM

Ruth Canal
Ruth Canal
Vinculada al mundo de la salud y la investigación,mantiene un seguimiento constante de la información sanitaria y biomédica. Ha participado en proyectos formativos relacionados con comunicación científica.

Deja tu comentario

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

spot_imgspot_imgspot_img

Articulos relacionados

Síguenos...

80FansMe gusta
9SeguidoresSeguir
26SeguidoresSeguir
1SuscriptoresSuscribirte

Últimas entradas