Cómo ayuda la tecnología avanzada a preservar la autonomía de las personas mayores

  • Las herramientas digitales ayudan a reforzar terapias, facilitar rutinas y mejorar la comunicación con las familias cuando se integran en un modelo de cuidado profesional

 

 

 

 

 

Madrid, 3 de junio de 2026. El envejecimiento de la población está transformando la forma de entender los cuidados. Vivir más años implica también buscar modelos de atención que ayuden a conservar la autonomía, mantener la actividad diaria y acompañar los cambios físicos, cognitivos y emocionales que pueden aparecer con la edad. En este contexto, las soluciones digitales ocupan un papel cada vez más relevante cuando se utilizan como apoyo al cuidado profesional y se integran dentro de una relación asistencial cercana y humana.

“En el cuidado de las personas mayores, la tecnología aporta valor cuando refuerza la atención presencial y ayuda a observar mejor la evolución de cada persona. Pequeños cambios en la movilidad, la orientación o la participación diaria suelen anticipar una pérdida de autonomía, y las herramientas digitales permiten detectar antes esas señales, ajustar los apoyos y evitar que el deterioro tenga más impacto en la vida cotidiana”, explica Verónica García-Miranda To, directora de transformación de negocio de Sanitas Mayores. “Además, estas soluciones nos permiten acompañar a los pacientes de una manera más cercana y fortalecer el vínculo con sus familiares”.

Uno de los ámbitos donde estas herramientas resultan más útiles es la rehabilitación y la estimulación cognitiva. La fisioterapia digital ayuda a mantener la continuidad de los ejercicios y a adaptar la pauta a la evolución de cada persona, mientras que las actividades cognitivas permiten trabajar funciones como la memoria, la atención o el lenguaje de forma ajustada a cada caso. También los asistentes de voz pueden facilitar tareas cotidianas, como recibir recordatorios, consultar actividades o comunicarse con familiares mediante instrucciones sencillas. Esta capacidad de adaptación también mejora la adherencia a terapias no farmacológicas, al ajustarse a las necesidades individuales de cada usuario.

Para que estas soluciones funcionen, deben encajar en la vida diaria de cada persona. Algunas personas mayores están acostumbradas a utilizar dispositivos digitales, mientras que otras necesitan apoyos más sencillos. Por eso, las herramientas deben ser fáciles de usar, útiles para la rutina y estar acompañadas por profesionales. Cuando se perciben como una dificultad añadida, generan rechazo y pierden parte de su sentido.

“La tecnología debe incorporarse con criterio clínico y no solo por disponibilidad. Cuando permite registrar la evolución de una terapia, detectar cambios en la movilidad o conocer mejor la respuesta de una persona ante una actividad, ayuda a los equipos a ajustar el cuidado con más precisión. Su verdadero valor radica en convertir la información en decisiones útiles para preservar autonomía”, señala Verónica García-Miranda To, directora de transformación de negocio de Sanitas Mayores.

Además, estas herramientas contribuyen a realizar valoraciones y diagnósticos más precisos, lo que se traduce en una respuesta más ágil y certera por parte del equipo médico. “Eso al final nos permite dedicar más tiempo de calidad a los pacientes. Es decir, la tecnología bien utilizada nos ayuda a ofrecer un trato más humano y más cercano”.

Para que las soluciones digitales contribuyan realmente al bienestar de las personas mayores, los expertos de Sanitas Mayores recomiendan tener en cuenta estas pautas:

  • Identificar qué necesidad se quiere cubrir: antes de incorporar una herramienta digital, conviene observar qué dificultad aparece en la rutina. Puede ser que a la persona le cueste mantener una pauta de ejercicios, recordar una actividad, orientarse en determinados momentos del día o comunicarse con la familia. Cuando la tecnología responde a una necesidad concreta, se utiliza mejor y tiene más continuidad.
  • Priorizar herramientas sencillas: una solución demasiado compleja puede generar inseguridad, incluso aunque sea eficaz desde el punto de vista técnico. Por eso, deben priorizarse sistemas intuitivos, con instrucciones claras y adaptados a la capacidad visual, auditiva, motora o cognitiva de cada persona.
  • Mantener el acompañamiento profesional: la información que recoge la tecnología solo aporta valor si se interpreta dentro del plan de cuidado. Un cambio en la movilidad, en la participación o en la respuesta a una terapia ayuda a ajustar apoyos, pero siempre debe valorarse con criterio asistencial.
  • Cuidar el vínculo humano: una videollamada, un recordatorio o una actividad guiada pueden mejorar el día a día, pero no deben desplazar el contacto con profesionales, familiares y otras personas del entorno. La tecnología funciona mejor cuando refuerza la relación, no cuando la sustituye.
  • Revisar su utilidad con el tiempo: las necesidades cambian con el tiempo. Una herramienta que al principio ayuda a mantener una rutina puede necesitar ajustes si cambia la movilidad, la memoria, el estado emocional o el nivel de autonomía de la persona.

Sanitas Mayores integra herramientas digitales dentro de un modelo de atención centrado en la persona, con seguimiento clínico, rehabilitación, terapias no farmacológicas y acompañamiento emocional. En este contexto, el uso de Alexa en sus centros facilita la comunicación con familiares, el acceso a información sobre actividades, los recordatorios de medicación y la estimulación cognitiva mediante instrucciones de voz. Bajo este enfoque, lo digital suma calidad de vida cuando ayuda a cuidar mejor, preservar capacidades y mantener la autonomía durante más tiempo.

 

Sobre Sanitas

Sanitas es especialista en servicios de salud y bienestar en España. Ofrece a sus clientes productos y servicios para cada etapa de la vida a través de un modelo integral de salud que incluye: seguros médicos, hospitales y centros multiespecialidad, clínicas dentales, otros servicios de salud y servicios de atención a mayores.
Cuenta con más de 12.450 empleados, posee un cuadro médico compuesto por más de 59.000 especialistas y 4.400 centros médicos concertados, además de una provisión propia formada por 5 hospitales, 31 centros médicos multiespecialidad, 25 centros de rehabilitación avanzada, 227 clínicas dentales, 46 residencias de mayores, 19 de ellas con servicio de centro de día y 3 centros de día independientes, además de una oferta de cuidados domiciliarios profesionales.
Sanitas forma parte de Bupa, compañía internacional líder en salud, que cuenta con más de 60 millones de clientes en todo el mundo. La compañía cuenta con empleados, principalmente en Reino Unido, Australia, España, Chile, Polonia, Nueva Zelanda, la RAE de Hong Kong, Turquía, Brasil, México e India. También cuenta con empresas asociadas en Arabia Saudita.

 

Ana Manterias
Ana Manterias
Colabora en el portal desde el ámbito de la comunicación y el marketing, con una visión estratégica orientada al sector de la sanidad y la salud, las enfermedades y la nutrición. Especializada en relaciones institucionales, coordina la línea editorial de todos los autores con un enfoque riguroso y coherente.

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