La incorporación de medidas sostenibles en el trabajo del Servicio de Hospitalidad de la Clínica Universidad de Navarra permite disminuir el impacto ambiental de la actividad sanitaria sin renunciar a la seguridad asistencial
5 de junio de 2026.- La actividad diaria de un hospital implica un elevado consumo de agua, energía, textiles, productos químicos y materiales de un solo uso. Sin embargo, pequeñas decisiones aplicadas en ámbitos como la limpieza, la lavandería o la alimentación pueden contribuir a reducir de forma significativa el impacto ambiental de la asistencia sanitaria sin afectar a la seguridad de pacientes y profesionales.
Con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, profesionales de la Clínica Universidad de Navarra han compartido algunas de las medidas sostenibles incorporadas al trabajo del Servicio de Hospitalidad —que incluye las áreas de Limpieza y Ropa, y Gastronomía y Nutrición— relacionadas con la desinfección, la reutilización de materiales o la alimentación de proximidad.
“Es un desafío que acometemos con la ilusión de ayudar a sensibilizar desde todos los ángulos del hospital tanto a pacientes y acompañantes como a los propios profesionales. Es importante transmitir el cuidado del medioambiente también a través de pequeños detalles cotidianos que tienen que ver con la cocina, la limpieza o el lavado de la ropa”, explica Carmen Guitart, directora del Servicio de Hospitalidad.
Entre las medidas implantadas destacan sistemas de desinfección mediante luz ultravioleta en quirófanos, capaces de inactivar bacterias, virus y hongos sin utilizar productos químicos ni dejar residuos sobre las superficies. También se emplea ácido hipocloroso, un desinfectante eficaz frente a distintos patógenos que se descompone sin generar residuos peligrosos y presenta menor irritación y corrosividad que otros productos convencionales. En el ámbito de la limpieza diaria, algunos carros incorporan sistemas inteligentes de dosificación de agua para evitar desperdicios y utilizan mopas reutilizables de microfibra.
La reducción del impacto ambiental también alcanza al área textil de las dos sedes de la Clínica. Las batas y campos quirúrgicos reutilizables de microfibra permiten hasta 72 lavados, disminuyendo residuos y reduciendo la huella de carbono asociada a la fabricación y transporte continuos de materiales desechables. Además, los procesos de lavandería han incorporado medidas de ahorro hídrico y energético mediante la optimización de aclarados.
Alimentación de proximidad
Otra de las líneas prioritarias es la alimentación de proximidad. Actualmente, más de la mitad de los productos utilizados y el 85% de los proveedores alimentarios del hospital proceden de entornos cercanos. Muchos de ellos trabajan con modelos de producción vinculados al bienestar animal, la protección ambiental o el uso de energías renovables. La oferta alimentaria incluye también opciones ovolactovegetarianas y platos veganos adaptados a las necesidades y preferencias de los pacientes, dentro de una estrategia que busca promover hábitos de alimentación más saludables y sostenibles.
El Comité de Sostenibilidad de la Clínica Universidad de Navarra, integrado por profesionales de distintos departamentos y servicios, trabaja para facilitar la incorporación progresiva de estas prácticas en la actividad diaria asistencial y promover una cultura de mejora continua relacionada con el cuidado del entorno.


