Un nuevo estudio sugiere que las mujeres con un mayor riesgo genético de Alzheimer que aseguran tener una peor calidad del sueño también han mostrado mayores dificultades de memoria
Según un nuevo estudio de investigadores de la Universidad de California en San Diego, los problemas de sueño podrían ser un importante factor de riesgo de la enfermedad de Alzheimeren mujeres mayores con una mayor predisposición genética a la enfermedad. Los hallazgos sugieren que las mujeres con un mayor riesgo genético de Alzheimer que aseguran tener una peor calidad del sueño también han mostrado mayores dificultades de memoria y más cambios cerebrales relacionados con la enfermedad.
Los investigadores, en este sentido, han examinado a 69 mujeres de 65 años o más que participaban en el Estudio de Inflamación y Tau en Mujeres, un proyecto en curso centrado en el envejecimiento y el riesgo de padecer la enfermedad de Alzheimer. Las participantes han completado cuestionarios sobre la calidad de su sueño, se han sometido a pruebas de memoria y han recibido escáneres cerebrales que han medido la proteína tau, que se acumula de forma anormal en la enfermedad de Alzheimer.
Así, el estudio ha revelado que una peor calidad del sueño, según los informes de las propias participantes, se asocia con un peor rendimiento de la memoria visual y una mayor acumulación de tau en las regiones cerebrales afectadas en las primeras etapas de la enfermedad de Alzheimer, pero solo entre las mujeres con mayor riesgo genético. Las mujeres con menor riesgo genético no han mostrado la misma relación entre las quejas sobre el sueño, la memoria y la acumulación de tau. Este hallazgo, sin embargo, es específico de la memoria visual y no de memoria verbal.
Los investigadores afirman que estos resultados se suman a la creciente evidencia de que los trastornos del sueño y la enfermedad de Alzheimer pueden reforzarse mutuamente con el tiempo. Estudios previos han sugerido que la alteración del sueño puede contribuir a la acumulación de proteínas tau anormales, mientras que los cambios cerebrales relacionados con el Alzheimer también pueden interferir con patrones de sueño saludables. Dado que las mujeres representan casi dos tercios de los casos de Alzheimer y con frecuencia informan de una peor calidad de sueño que los hombres, los investigadores señalan que el sueño podría constituir un factor de riesgo importante.
Los autores señalan que las autoevaluaciones del sueño son económicas y fáciles de administrar, lo que sugiere que las quejas podrían ayudar a identificar a las personas que podrían beneficiarse de un seguimiento más exhaustivo o una intervención temprana. También indican que mejorar el sueño podría convertirse en un objetivo para futuras estrategias de prevención del Alzheimer, especialmente en mujeres con un riesgo genético elevado.
FUENTE: ConSalud.es


