• El cáncer de próstata es el tumor más frecuente en hombres en España y puede no producir síntomas en sus fases iniciales.
• Los especialistas recomiendan consultar con el médico de Atención Primaria a partir de los 50 años para valorar la realización de una prueba de PSA.
• En varones con antecedentes familiares de cáncer de próstata, especialmente en padres o hermanos, esta valoración puede adelantarse a los 40-45 años.
• El hospital realiza un abordaje personalizado en función de las características del paciente para determinar el tratamiento preservando la mejor calidad de vida.
11 de junio de 2026.- El Hospital General Universitario Gregorio Marañón, centro público de la Comunidad de Madrid, interviene cada año a más de 100 pacientes con cáncer de próstata mediante cirugía robótica. El cáncer de próstata es el tumor más frecuente en hombres en España y suele afectar con mayor frecuencia a varones de edad avanzada.
Con esta técnica pueden realizarse procedimientos de alta precisión y favorecer una recuperación más rápida de los pacientes y una menor estancia hospitalaria, así como una mayor seguridad.
Con estos avances, el Servicio de Urología del Gregorio Marañón continúa impulsando un abordaje integral del cáncer de próstata, basado en el diagnóstico precoz, la precisión terapéutica y la personalización de los tratamientos. El cáncer de próstata es una enfermedad silenciosa, por lo que es importante consultar con los profesionales sanitarios para favorecer el diagnóstico precoz de una enfermedad que, en muchos casos, puede pasar desapercibida en sus fases iniciales.
A partir de los 50 años, se recomienda que los varones consulten con su médico para valorar la realización de una determinación de PSA en sangre, conocida como antígeno prostático específico. A través de una prueba sencilla es posible detectar alteraciones, aunque un resultado elevado no significa que necesariamente exista un cáncer.
Desde el Servicio de Urología del Hospital Gregorio Marañón explican que estos valores pueden aumentar por diferentes motivos, como la hiperplasia benigna de próstata, infecciones urinarias o prostáticas, inflamación de la próstata o determinadas circunstancias recientes, como haber mantenido relaciones sexuales. Por ello, es necesario que el paciente sea valorado por un especialista, que indicará si es preciso completar el estudio con otras pruebas.
La predisposición genética es un aspecto importante respecto al cáncer de próstata y el PSA. En este sentido, los especialistas insisten en que los varones con antecedentes familiares de cáncer de próstata deben comunicarlo a su médico.
“Cuando existen familiares de primer grado con cáncer de próstata, como padres o hermanos, especialmente si fueron diagnosticados a edades jóvenes, esta valoración puede adelantarse a los 40 o 45 años”, explica María José Cancho, especialista en Urología del centro sanitario.
Aunque no todos los factores de riesgo del cáncer de próstata se pueden modificar, los especialistas del Marañón recuerdan que mantener hábitos de vida saludables, como realizar ejercicio físico de forma regular y seguir una dieta equilibrada, contribuye al cuidado general de la salud y puede ayudar a reducir el riesgo de desarrollar distintos tumores.
Tratamientos más personalizados y menos invasivos
El abordaje del cáncer de próstata depende de múltiples factores: el tipo de tumor, su agresividad, el riesgo de progresión, la edad y situación clínica del paciente, así como sus preferencias. Por este motivo, la decisión terapéutica se toma de forma individualizada y consensuada con el paciente.
Durante años, los tratamientos curativos principales han sido la prostatectomía radical y la radioterapia. En el caso de la cirugía, la incorporación de la cirugía robótica ha supuesto un avance importante, al permitir intervenciones de mayor precisión en pacientes seleccionados.
Sin embargo, no todos los cánceres de próstata requieren el mismo abordaje. En tumores de bajo riesgo o poco agresivos, y siempre tras una valoración especializada, puede plantearse una vigilancia activa, con controles periódicos para evitar tratamientos innecesarios sin dejar de seguir de cerca la evolución del tumor. Además, se han incorporado alternativas menos invasivas como los tratamientos focales.
FOTOGRAFÍA DE CABECERA: Redaccion Médica


