• El estudio piloto desarrollado en 23 personas muestra que la intervención es segura, bien tolerada y presenta una alta adherencia.
Las alteraciones de la marcha son uno de los síntomas más frecuentes e incapacitantes de la enfermedad de Parkinson. Estas dificultades suelen empeorar cuando la persona debe realizar dos tareas al mismo tiempo, como mantener una conversación mientras camina, y pueden persistir a pesar del tratamiento farmacológico.
El Grupo de Investigación en Cuidados de Salud (GReCS) del Instituto de Investigación Biomédica de Lleida (IRBLleida) y la Universidad de Lleida (UdL) ha evaluado la efectividad y la experiencia de participación en un innovador programa de rehabilitación que combina entrenamiento en cinta de caminar, entornos de realidad virtual en formato de juego (gamificación) y estimulación transcraneal por corriente directa (tDCS), una técnica no invasiva de estimulación cerebral. «Los resultados muestran que la intervención mejora el equilibrio, y los participantes percibieron una mayor confianza y capacidad de autogestión», ha explicado la investigadora del grupo GReCS, Helena Fernández-Lago.
Este estudio aporta evidencia preliminar sobre el potencial de las intervenciones multimodales que combinan ejercicio físico, estimulación cognitiva y tecnologías digitales para abordar los déficits motores y cognitivos asociados al Parkinson. Los resultados abren la puerta a futuros estudios con muestras más amplias que permitan confirmar el efecto de estas estrategias y optimizar la rehabilitación personalizada en esta población.
El ensayo clínico aleatorizado, publicado en la revista Neurological Sciences, comparó tres tipos de intervenciones: entrenamiento en cinta de caminar, entrenamiento en cinta con realidad virtual gamificada y entrenamiento en cinta con realidad virtual gamificada combinado con tDCS. Los participantes completaron doce sesiones distribuidas a lo largo de seis semanas.
«El grupo que combinó realidad virtual y estimulación cerebral mostró una mejora específica en la cadencia de la marcha durante situaciones de doble tarea motora, una condición especialmente exigente para las personas con Parkinson», ha añadido Fernández-Lago.
Más allá de los resultados cuantitativos, el estudio también incorporó entrevistas con los participantes para conocer su experiencia. Las personas participantes describieron una mayor confianza a la hora de caminar y explicaron que habían incorporado estrategias para gestionar mejor las situaciones complejas de movilidad en su vida cotidiana, como caminar en entornos concurridos o mantener la estabilidad ante distracciones.
La investigación contribuye a ampliar el conocimiento sobre nuevas estrategias de rehabilitación orientadas a mejorar la calidad de vida de las personas con Parkinson y refuerza el interés por los enfoques que combinan ejercicio físico, estimulación cognitiva y tecnologías digitales. No obstante, el equipo investigador subraya que se trata de un estudio preliminar con una muestra reducida.
La investigación ha sido posible gracias a la financiación del Instituto de Salud Carlos III, con la cofinanciación del Fondo Europeo de Desarrollo Regional/Fondo Social Europeo bajo los lemas «Una manera de hacer Europa» e «Invertir en tu futuro».
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