Un nuevo estudio advierte de que una ingesta baja de alimentos como huevos, pescado o legumbres eleva el riesgo de perder la independencia para caminar o hacer la compra
La dieta de la longevidad: vegetales, pescado y la dosis justa de metionina
Envejecer no solo cambia la piel o el pelo, sino que también pone a prueba la fuerza muscular y la capacidad de hacer tareas tan básicas como subir escaleras, levantarse de una silla o cargar la compra. Un nuevo estudio de la Universidad de Sharjah (Emiratos Árabes Unidos), publicado en la revista Nutrients, señala un factor que puede acelerar ese deterioro y que, a la vez, es relativamente fácil de corregir. La investigación ha detallado cómo comer con poca frecuencia alimentos ricos en proteínas, como huevos, legumbres, pescado o pollo, puede afectar de forma negativa a la función física.


