Tras años de ingresos y tratamientos en varias comunidades, Laura encontró en la Enfermería su verdadera vocación
El camino para recuperarse de un Trastorno de la Conducta Alimentaria (TCA) está lleno de altibajos y eso lo sabe bien Laura. Durante años, la enfermedad se apoderó de su identidad y de su adolescencia, con ingresos hospitalarios continuos, tratamientos en varias comunidades y una lucha constante consigo misma. “No haber podido vivir una adolescencia normal entre el deporte de competición y la enfermedad ha influido en querer vivir ahora al 100% todo lo que no pude en el pasado“, asegura a Redacción Médica.


