La enfermedad de Alzheimer aumenta el riesgo de problemas bucodentales y dificulta su prevención

Madrid, 21 de septiembre de 2026. Con motivo del Día Mundial del Alzheimer, que se celebra hoy, 21 de septiembre, el Consejo General de Dentistas de España recuerda la importancia de cuidar la salud bucodental de las personas que padecen esta enfermedad neurodegenerativa y de implicar, cuando sea necesario, a familiares y cuidadores en su atención diaria.

A medida que avanza la enfermedad de Alzheimer, es habitual que la persona que la padece olvide cepillarse los dientes, pierda la destreza necesaria para hacerlo correctamente o deje de comprender la finalidad de esta rutina. Por ello, es habitual que presenten peor salud oral que las personas sin esta enfermedad, con mayor número de caries coronales y radiculares, y problemas de los tejidos blandos. Asimismo, pueden encontrar mayores dificultades para acceder regularmente a la atención odontológica.

A esto se le añaden los cambios dietéticos, la disminución del flujo salival y los efectos secundarios de ciertos medicamentos. Así, la xerostomía o sensación de boca seca aumenta el riesgo de caries, dificulta la masticación y la deglución, y puede generar molestias importantes.

También es necesario prestar especial vigilancia a las prótesis bucodentales de estos pacientes, pues a medida que disminuyen la autonomía y la capacidad cognitiva, pueden dejar de limpiarse adecuadamente, permanecer colocadas durante demasiado tiempo, perderse o dejar de ajustarse correctamente.

Además, el dolor dental puede pasar inadvertido. En fases avanzadas de la enfermedad de Alzheimer, el paciente no puede expresar claramente que le duele algo y puede manifestarlo mediante rechazo de los alimentos, cambios de comportamiento, irritabilidad, alteraciones del sueño o gestos repetidos de tocarse la cara o la boca, por lo que los cuidadores deben estar pendientes de estas señales.

Actuar desde las primeras fases de la enfermedad

El Consejo General de Dentistas recomienda que, después del diagnóstico de Alzheimer, se realice una valoración odontológica completa lo antes posible. Cuando la enfermedad está en una fase inicial, la persona todavía tiene autonomía y capacidad de colaboración, por lo que resulta más sencillo tratar las patologías existentes y diseñar una estrategia preventiva a largo plazo.

El Consejo General de Dentistas recomienda:

  • Cepillar los dientes, al menos, dos veces al día, con pasta dentífrica fluorada, ayudando a la persona cuando empiece a perder destreza. El objetivo debe ser conservar una boca limpia, funcional y sin dolor, respetando en todo momento la dignidad y las necesidades del paciente.
  • Controlar la sequedad bucal, revisando la medicación y adoptando, bajo indicación facultativa, las medidas preventivas necesarias para evitar caries y molestias.
  • Limpiar diariamente las prótesis, comprobar periódicamente su ajuste y vigilar la aparición de heridas o lesiones en la mucosa.
  • Adaptar las revisiones odontológicas: se recomienda organizar citas cortas, en un entorno tranquilo y utilizando instrucciones sencillas. La presencia de un familiar o cuidador puede facilitar la atención.
  • Mantener una coordinación entre dentista, médico, cuidadores y familiares, especialmente cuando existan dificultades para la alimentación, deglución, higiene o comunicación.

“La salud oral no debe convertirse en una cuestión secundaria cuando aparece el Alzheimer”, declara el Dr. Óscar Castro, presidente del Consejo General de Dentistas de España. “Prevenir una infección, aliviar un dolor que quizá no pueda comunicar o permitirle seguir masticando con comodidad, son intervenciones que repercuten directamente en su bienestar y en su calidad de vida”.

¿Existe relación entre la salud bucodental y la enfermedad de Alzheimer?

Desde hace años se está estudiando la relación entre salud oral y Alzheimer. Por ahora, la evidencia científica disponible muestra que las personas con enfermedad periodontal y pérdida dentaria presentan con mayor frecuencia deterioro cognitivo, demencia y enfermedad de Alzheimer, pero los investigadores insisten en que una asociación estadística no significa necesariamente que exista una relación directa de causa y efecto.

La periodontitis es una enfermedad inflamatoria crónica provocada por una disbiosis de la microbiota oral y la respuesta inmunitaria del organismo. Cuando no se controla, puede generar una inflamación persistente y permitir el paso transitorio a la circulación de microorganismos, componentes bacterianos y mediadores inflamatorios.

“La periodontitis debe prevenirse y tratarse por sus consecuencias demostradas sobre la salud bucodental. Su posible relación con el deterioro cognitivo constituye una razón más para investigar y para no descuidar la boca, pero debemos evitar lanzar mensajes que atribuyan a la salud oral un efecto preventivo frente al Alzheimer, pues es algo que los científicos todavía están investigando”, puntualiza el Dr. Castro.

 

 

 

FUENTE: Consejo General de Dentistas 

Ruth Canal
Ruth Canal
Vinculada al mundo de la salud y la investigación,mantiene un seguimiento constante de la información sanitaria y biomédica. Ha participado en proyectos formativos relacionados con comunicación científica.

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