El 21,1% de la población española tiene 65 años o más, situando el mantenimiento de la movilidad, la autonomía y la capacidad funcional entre los retos de una sociedad cada vez más longeva.
La fisioterapia evoluciona hacia una práctica más especializada y precisa, en el que herramientas como la ecografía aportan información en tiempo real, complementa la valoración clínica y ayuda a orientar el tratamiento.
PRIM, compañía con gran trayectoria en fisioterapia, presente en Fisioexpo 2016, acompaña esta evolución y ha mostrado como la integración de la tecnología y la formación, pueden elevar aún más esta especialidad.
Madrid, 30 de septiembre de 2026.– Vivir más años está cambiando la forma de entender la salud. En una sociedad cada vez más longeva, el reto no es ya ganar años, sino conseguir que las personas vivan con la suficiente movilidad, autonomía y con una capacidad funcional más duradera. En España, el 21,1% de la población tiene ya 65 años o más[1] y, según las Proyecciones de Población 2026-2076 del Instituto Nacional de Estadística (INE), este porcentaje podría alcanzar el 30,9% en 2076[2]. En paralelo, el peso de las patologías crónicas y musculoesqueléticas hace que preservar y recuperar la función cobre cada vez más importancia.
En este escenario, la práctica de la fisioterapia está cambiando. El fisioterapeuta tiene hoy más herramientas para comprender qué le ocurre al paciente, medir cómo evoluciona y ajustar el tratamiento a sus necesidades, lo que requiere una mayor especialización y una exigencia creciente de conocimiento y formación. Esta transformación de la especialidad, marcada por la integración de tecnología, conocimiento y formación, ha sido uno de los ejes de FisioExpo 2026, el evento más importante de la fisioterapia en España y referente en Europa, donde se han dado cita los exponentes más importantes de esta especialidad en España y donde PRIM ha compartido su visión junto a expertos del sector.
La tecnología forma parte de esa transformación. Pero su verdadero valor surge cuando ayuda al fisioterapeuta a hacerse mejores preguntas y a tomar mejores decisiones. “Debemos dejar atrás los protocolos aplicados a ciegas y las técnicas que se usan «porque siempre se han hecho así». La fisioterapia tiene que basarse en el razonamiento clínico: entender por qué le duele a ese paciente concreto, no solo dónde, sabiendo que en los pacientes complejos rara vez hay una única causa. Y tenemos que medir más: valorar, objetivar y reevaluar, con el paciente como protagonista de su recuperación”, asegura Daniel Hurtado, fisioterapeuta, docente y y referente en el uso clínico de tecnologías avanzadas para la rehabilitación y el tratamiento del dolor.
Cuando la tecnología permite ver lo que antes solo se podía intuir
La ecografía musculoesquelética es una de las herramientas que mejor representa esta evolución, al permitir observar estructuras durante el movimiento y aportar información en tiempo real para orientar y ajustar la intervención del fisioterapeuta. “La ecografía no sustituye a la valoración convencional, sino que la complementa. Esta técnica permite observar una estructura durante el movimiento, comparar ambos lados y analizar cómo responde un músculo, tendón o nervio ante determinados gestos o cargas”, explica Ana de Groot, fisioterapeuta experta y referente en ecografía musculoesquelética y técnicas invasivas ecoguiadas, fundadora y docente de MUPtherapy.
Para ella, la ecografía permite incorporar información objetiva y en tiempo real a una valoración que tradicionalmente se apoyaba en lo que contaba el paciente, la exploración manual y los test clínicos. “A veces digo que la ecografía es una forma de ponerle ojos a las manos”, añade.
Tecnología y razonamiento clínico
Por su parte, las tecnologías disponibles en esta área clínica cada vez impulsan más diferentes formas de trabajar. La diatermia, las ondas de choque focales, los campos magnéticos superinductivos o la neuromodulación pueden formar parte del abordaje de un paciente, pero su valor depende de que respondan a una necesidad clínica concreta. “Localizamos y valoramos la diana con ecografía, aplicamos la tecnología donde nos dice el razonamiento clínico y consolidamos el resultado con ejercicio terapéutico y educación”, explica Daniel Hurtado.
Esto hace que la evolución tecnológica vaya acompañada necesariamente de una evolución en el conocimiento. Cuantas más herramientas tiene el profesional, más importancia cobra saber cuándo utilizarlas, qué información ofrecen y, sobre todo, qué hacer con ellas. “Tenemos que conseguir que la formación evolucione al mismo ritmo que la tecnología”, afirma. Aprender a localizar una estructura y reconocer una imagen es solo el comienzo. El verdadero reto llega después, cuando hay que decidir si aquello que se está viendo explica los síntomas del paciente, si es relevante y si debe cambiar el tratamiento.
Una evolución que también necesita acompañamiento
PRIM lleva décadas vinculada a la fisioterapia y ha contribuido a incorporar y desarrollar tecnologías en este ámbito. Desde esa trayectoria, la compañía sitúa la formación, y el conocimiento experto junto a las soluciones que ofrece. “Para PRIM la fisioterapia no es una línea de negocio más; es parte de lo que somos desde hace décadas. Somos una referencia en el sector en España y nuestra visión es a largo plazo: queremos seguir siéndolo dentro de diez, veinte o treinta años, y eso solo se consigue invirtiendo, innovando y estando cerca. Por ello, la compañía mantiene su compromiso con el desarrollo y lanzamiento de productos innovadores, un servicio técnico de excelencia y el fortalecimiento de su apuesta por la educación, con una visión de crecimiento a largo plazo en España, Portugal, Italia y Francia”, explica Fernando Oliveros, director general de Grupo PRIM.
Esta visión es la que PRIM ha trasladado a FisioExpo 2026, compartiendo soluciones, formación y conocimiento aplicado. “Innovar para nosotros no es solo incorporar nuevos equipos; es asegurarnos de que el profesional los domina y les saca partido”, señala Oliveros.
Sobre Grupo PRIM:
PRIM es una compañía española líder en el sector salud con una red de exportación de 90 países especializada en servicios médicos que añaden valor al sistema de salud. Cotiza en la bolsa española desde 1985 y es reconocida en el mercado por el carácter vanguardista de sus productos. A lo largo de sus más de 150 años, se ha consolidado en el sector de la salud como referente en el suministro de productos hospitalarios y ortopédicos, en fisioterapia, rehabilitación, geriatría y ayudas técnicas, a través de dos grandes ramas de actividad: Tecnologías Médicas, y Movilidad y Cuidados de la Salud. El asesoramiento técnico especializado, la capacidad de adaptación a las necesidades de los clientes, y la búsqueda de la excelencia y el servicio cercano y de calidad permiten a PRIM formar parte del selecto grupo de 32 empresas españolas fundadas con anterioridad a 1900 que continúan en activo
[2] Proyecciones de población 2026-2076


