El negativo impacto de estas vesículas sobre los resultados del tratamiento podría ser neutralizado mediante la eliminación previa del líquido ascítico.
Científicos del Hospital Universitario Oncológico de Pekín han determinado que la presencia de vesículas extracelulares(VEs) que contienen los marcadores CLDN18.2, PD-1 y PD-L2 ofrece valor pronóstico en pacientes con cáncer del sistema digestivo que van a ser tratados con terapia CAR-T o zolbetuximab, ambos dirigidos a CLDN18.2. Valores elevados de un índice derivado de la combinación de estos marcadores se asociaron con una menor supervivencia global y libre de progresión, una menor persistencia de los linfocitos CAR-T en circulación y un menor grado de regresión tumoral.
Sin embargo, en pacientes con metástasis peritoneales y ascitis, la irrigación intraperitoneal antes de la terapia CAR-T contrarrestó algunos de estos efectos. El 80% de estos pacientes con pronóstico inicial desfavorable alcanzó una respuesta parcial, mantuvo recuentos elevados de células CAR-T en circulación y mejoró la tasa de respuesta clínica. Cheng Zhang, codirector del estudio, afirma que el fluido de irrigación utilizado en el drenaje de la cavidad peritoneal arrastra las VEs tumorales inmunosupresoras y las extrae del organismo. Las células sanguíneas sanas reponen después las VEs fisiológicas a un ritmo rápido, mientras que las VEs tumorales tardan mucho más tiempo en acumularse de nuevo, añade el investigador.
El papel clave de las VEs tumorales se confirmó en ratones portadores de tumores gastrointestinales, en los que la administración de células CAR-T en combinación con CLDN18.2 en VEs redujo la efectividad del tratamiento, la concentración de CAR-T circulantes y los niveles de TNF-alfa, con un incremento concomitante de las citocinas inmunosupresoras. En este modelo, la pérdida de eficacia terapéutica pudo revertirse mediante talabostat, inhibidor de los fibroblastos asociados al cáncer, o mediante el anticuerpo anti-PD-1 tislelizumab. Los hallazgos ponen de manifiesto la relevancia de la monitorización y depuración de las VEs con el objetivo de optimizar la respuesta a las inmunoterapias, concluye Zhang.
FUENTE: IM MEDICO


