La nanoterapia dirigida, desarrollada por investigadores de la Universidad Estatal de Washington, redujo las lesiones y la sensibilidad al dolor en un modelo de ratón y podría llegar a probarse en humanos
Un equipo de investigadores de la Universidad Estatal de Washington ha desarrollado una nanoterapia contra la endometriosis que ha mostrado resultados positivos en sus primeras pruebas con modelos de ratón. El tratamiento consiguió reducir tanto los síntomas como la progresión de la enfermedad después de administrar una única dosis, abriendo una posible vía para desarrollar en el futuro una terapia dirigida a esta enfermedad crónica. Los resultados se han publicado en la revista Advanced Healthcare Materials y los investigadores esperan probar el fármaco en humanos en el futuro.
La nanoterapia dirigida consiste en atacar una célula asociada con la endometriosis con un fármaco de uso común, administrado mediante una diminuta nanopartícula. El objetivo es actuar sobre la zona afectada sin dañar los tejidos y células que se encuentran alrededor. “Encontramos la célula inmunitaria específica de la enfermedad y luego teníamos un fármaco, pero no podíamos atacar la célula solo con el fármaco”, apunta Kanako Hayashi, profesora de la Escuela de Biociencias Moleculares de la WSU y autora principal del estudio. “Así que utilizamos este nanotransportador que administra el fármaco específicamente en el sitio de la enfermedad”.
La investigación parte de estudios anteriores en los que el equipo identificó una población específica de macrófagos asociada a la endometriosis. Estas células del sistema inmunitario se convirtieron en el objetivo de la nueva estrategia de administración del medicamento.
Para ello, los investigadores recurrieron a la niclosamida, un fármaco aprobado actualmente para tratar las tenias intestinales y que también se ha estudiado para otros posibles usos. Algunos trabajos anteriores ya habían observado que este medicamento podía reducir las lesiones provocadas por la endometriosis.
Sin embargo, la niclosamida presenta una baja solubilidad, por lo que es necesario administrar cantidades elevadas para conseguir un efecto, algo que supone un problema en una enfermedad que puede requerir tratamientos durante años.
El equipo diseñó entonces una molécula de tamaño nanométrico llamada dendrímero, capaz de unirse a la niclosamida y mejorar su solubilidad para facilitar que llegue hasta las células afectadas.
En las pruebas realizadas con ratones, una única inyección redujo el tamaño y el número de lesiones, además de disminuir la sensibilidad al dolor asociada a la enfermedad.
La endometriosis afecta aproximadamente a 190 millones de mujeres en todo el mundo y se caracteriza por la aparición de lesiones similares al tejido uterino fuera del útero. Puede provocar dolor crónico, cólicos intensos, dolor durante las relaciones sexuales e infertilidad. Actualmente, las terapias hormonales permiten controlar algunos síntomas, aunque pueden afectar a la fertilidad y la densidad ósea, mientras que la cirugía puede eliminar las lesiones, pero sus efectos pueden ser temporales.
Los investigadores trabajan ahora en la posibilidad de llevar esta tecnología a ensayos en humanos y exploran opciones de patentamiento y comercialización. “Aunque todavía tenemos que superar varias fases, este estudio nos indica que la eficacia es alta y que este nanotransportador se ha mantenido estable durante dos semanas, y creemos que podemos prolongar su duración”, explicó Hayashi.
FUENTE: ConSalud.es


