La vicesecretaria de Sanidad y Política Social del PP, Carmen Fúnez, avanza una estrategia a diez años para reformar el Estatuto Marco, adaptar las plazas MIR y reducir las diferencias territoriales
El adelanto electoral anunciado por Pedro Sánchez abre la puerta a un hipotético relevo en el Gobierno a partir del próximo 29 de noviembre. Un escenario en el que el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, lleva tiempo trabajando y en el que el Partido Popular ya ha comenzado a definir sus principales líneas de actuación sanitaria. La vicesecretaria de Sanidad y Política Social del PP, Carmen Fúnez, ha avanzado este miércoles las principales líneas de la hoja de ruta sanitaria que la formación plantea para un eventual Gobierno de Feijóo.
El PP sitúa la sanidad como uno de los pilares de su proyecto, con una perspectiva de diez años, más allá de una única legislatura, para adaptar el Sistema Nacional de Salud (SNS) a los cambios demográficos, tecnológicos y asistenciales que afronta España. La formación considera que el SNS atraviesa una situación de tensión que requiere reformas estructurales y no simplemente medidas coyunturales. Su propuesta abarca desde la cohesión territorial y la financiación hasta los recursos humanos, la Atención Primaria, la salud pública, la innovación y la salud mental.
Reformas a largo plazo y cohesión nacional
El Partido Popular plantea una hoja de ruta sanitaria que trascienda una legislatura, con un horizonte de diez años para adaptar el Sistema Nacional de Salud a una población cada vez más envejecida y a los cambios derivados de los avances tecnológicos y sanitarios. La formación de Feijóo apuesta por que las políticas sanitarias no dependan exclusivamente de los ciclos electorales y permitan anticiparse a los retos futuros del sistema: envejecimiento, cronicidad, pluripatología, déficit de profesionales e incorporación de nuevas tecnologías.
A su vez, la cohesión del Sistema Nacional de Salud aparece como otra de las primeras prioridades del proyecto sanitario. Los populares parten de la existencia de 17 servicios autonómicos de salud, pero defienden reforzar los elementos comunes del SNS. La propuesta pasa por reforzar los mecanismos de coordinación entre territorios y avanzar hacia una mayor homogeneidad en el acceso a las prestaciones sanitarias. El objetivo es que el código postal no determine los derechos sanitarios de los ciudadanos.
Profesionales y reforma del Estatuto Marco
Los profesionales sanitarios constituyen otro de los grandes ejes de la hoja de ruta popular. El partido defiende que cualquier transformación del SNS debe contar con quienes trabajan en él y sitúa las condiciones laborales, la organización del trabajo, la estabilidad, la conciliación y el desarrollo profesional entre las cuestiones que deben abordarse. Este planteamiento conecta directamente con la reforma del Estatuto Marco y con el conflicto que ha rodeado su negociación.
El PP plantea reformar el Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud, vigente desde hace más de dos décadas. La propuesta pretende abordar cuestiones como la jornada laboral, las guardias, la clasificación profesional, la conciliación, la estabilidad y el desarrollo profesional. Los populares defienden que la reforma debe negociarse con el conjunto de los profesionales sanitarios, con el objetivo de alcanzar un marco laboral que tenga en cuenta las distintas realidades del SNS.
No obstante, la formación de Feijóo ha defendido en los últimos tiempos un tratamiento específico a los médicos en el Estatuto Marco. Incluye una clasificación profesional que reconozca su formación, capacitación y responsabilidades, además de una negociación propia y una especificidad dentro del Estatuto Marco para atender las singularidades del colectivo.
Planificar los recursos humanos y reforzar la salud mental
El déficit de profesionales y el relevo generacional figuran entre los principales problemas que, según el PP, deberá afrontar el sistema sanitario durante los próximos años. La respuesta pasa por establecer una planificación de recursos humanos a medio y largo plazo que permita anticiparse a las necesidades futuras.
La propuesta incluye acompasar las plazas MIR a las necesidades previsibles del sistema, aumentar la capacidad docente y mejorar las condiciones laborales y de conciliación. El objetivo es vincular la formación de especialistas a las necesidades reales del SNS y evitar desajustes entre la oferta de profesionales y la demanda asistencial.
Paralelamente, la hoja de ruta del PP se compromete con el objetivo de incorporar 10.000 profesionales destinados al ámbito de la salud mental. Para alcanzar esa cifra, el plan contempla una inversión de 700 millones de euros anuales hasta completar la incorporación prevista. La medida pretende ampliar los recursos asistenciales y reforzar la capacidad de respuesta del sistema.
Salud Pública y prevención ante futuras crisis
La salud pública y la preparación ante emergencias sanitarias constituyen otro de los bloques de la hoja de ruta del PP. Los populares plantean recuperar el plan estatal de preparación y respuesta elaborado tras la pandemia y reforzar la capacidad del Sistema Nacional de Salud para anticiparse y responder ante futuras crisis. Dentro de esta estrategia, el Partido Popular propone también garantizar una reserva estratégica de medicamentos que permita asegurar el suministro de productos esenciales ante situaciones excepcionales o posibles interrupciones de las cadenas de abastecimiento. La estrategia incorpora además un refuerzo de la prevención y la detección precoz, con medidas en ámbitos como la vacunación, los programas de cribado y la promoción de hábitos saludables, así como una mayor atención a las principales enfermedades crónicas y neurológicas. El objetivo es intervenir antes de que aparezca o avance la enfermedad, mejorar el estado de salud de la población y contribuir a la sostenibilidad futura del sistema sanitario.
Atención Primaria más resolutiva y cambio de modelo
La Atención Primaria figura entre las prioridades del eventual Gobierno de Feijóo. El objetivo es reforzar su capacidad para resolver problemas de salud y convertirla en una pieza todavía más central dentro del Sistema Nacional de Salud. Para ello, el PP propone aumentar la capacidad diagnóstica de los centros de salud, reducir la carga burocrática, incorporar equipos multidisciplinares y utilizar tecnología que facilite el trabajo de los profesionales. La intención es mejorar la capacidad resolutiva de la Primaria y reducir derivaciones que puedan evitarse desde este nivel asistencial.
El envejecimiento de la población y el aumento de la cronicidad y la pluripatología llevan al PP a plantear un cambio en el modelo asistencial. La propuesta consiste en avanzar desde un sistema centrado fundamentalmente en tratar enfermedades hacia otro organizado alrededor de las necesidades vitales de cada paciente, ofreciendo una respuesta más integrada a las personas con varias patologías y evitando que la asistencia quede fragmentada entre distintos niveles y departamentos de la Administración.
Financiación propia para Sanidad y acceso a la innovación
En materia económica, el PP plantea que el nuevo modelo de financiación autonómica incorpore una partida específica y finalista para Sanidad, destinada a garantizar los recursos necesarios para sostener el Sistema Nacional de Salud. La propuesta busca reforzar la financiación de la asistencia sanitaria y contribuir a una mayor cohesión del sistema entre las comunidades autónomas.
Los populares plantean además cambiar el enfoque con el que se evalúan las políticas sanitarias, de manera que los recursos no se midan únicamente por el gasto y la inversión, sino también por los resultados obtenidos. El objetivo es vincular la financiación a indicadores de calidad, eficacia y resultados en salud.
Finalmente, la innovación constituye otro de los ejes del proyecto sanitario. El PP propone ampliar el tradicional concepto de I+D+i para incorporar una cuarta dimensión: el acceso. La fórmula planteada es I+D+i+A: investigación, desarrollo, innovación y acceso. El objetivo es acelerar la incorporación al sistema sanitario de los avances científicos y tecnológicos y facilitar que estos lleguen a los pacientes en el menor tiempo posible. El acceso a la innovación se convierte así en una parte de la política sanitaria y no únicamente de la investigación.


