La detección precoz ha constituido un desafío en el abordaje del cáncer de páncreas. Ahora, la intercepción de este tumor abre nuevas oportunidades
El cáncer de páncreas es la tercera causa de muerte oncológica en España. Este tumor presentauna supervivencia a cinco años de entre el 10 % y el 13 % en etapas combinadas, una baja supervivencia que se debe a la dificultad en su detección precoz. En este contexto, los investigadores estadounidenses han empezado a implementar una estrategia que haber las puertas a nuevas oportunidades en cáncer de páncreas: la intercepción del cáncer y, por ende, su detección precoz.
La detección precoz del cáncer de páncreas se enfrenta a distintos desafíos. Gran parte de los casos se diagnostican en estadios avanzados porque los síntomas iniciales son vagos o incluso inexistentes. Dolor abdominal, pérdida de peso, cansancio, falta de apetito e ictericia… estos son los síntomas de esta patología, los cuales, salvo la ictericia, no son exclusivos de esta enfermedad. En consecuencia, se retrasa el inicio del tratamiento y solo el 20 % de los pacientes diagnosticados son candidatos a la cirugía, el único tratamiento curativo de este tumor, como señaló a este medio el Dr. Fernando Pereira, presidente de la Sociedad Española de Oncología Quirúrgica (SEOQ).
¿Cómo mejorar el diagnóstico de este tumor? Esa es la pregunta que los oncólogos llevan realizándose décadas, sabiendo que esta es la clave para mejorar el pronóstico de esta enfermedad. Y así, los investigadores están considerando una “estrategia ambiciosa”: la detección precoz y la intervención temprana. Una estrategia “decisiva”, como subrayó Diane Simeone,directora del Centro Oncológico Moores de la Universidad de California en San Diego, durante la Conferencia de la Asociación Estadounidense para la Investigación del Cáncer (AACR) sobre el cáncer de páncreas, celebrada en septiembre en San Diego, California.
Esta jornada ha sido celebrada tras la aprobación en Estados Unidos de un fármaco innovador que llama a revolucionar el tratamiento de los tumores pancreáticos si consiguen combinación con la detección precoz. De hecho, en palabras de Simeone, si se consiguen la detección precoz y la intervención temprana “se podría triplicar con creces la proporción de personas que sobreviven cinco años después de ser diagnosticadas con cáncer de páncreas, pasando del 13,7 % al 50 %”.
El cáncer no aparece de la nada. No hay un día en que las células muten y automáticamente comiencen a crecer de forma descontrolada formando una masa oncológica. La investigación en cáncer ha demostrado que existe una fase intermedia en la que las células ya están mutadas y permanecen en estado latente acumulando la energía precisa para crecer. Así lo demostró un equipo del IDIBELL.
En este estudio, los investigadores desentrañaron en la base molecular del cáncer un mecanismo oculto, y que era desconocido, que separa temporalmente la adquisición de la mutación que inicia el cáncer de la aparición de un tumor clínicamente detectable. Por otra parte, otros investigadores diseñaron la vacuna experimental ELI-002 2P para activar el sistema inmunitario frente a tumores con mutación en el gen KRAS, que en agosto de 2025 presentó resultados preliminares alentadores en un ensayo clínico fase 1 publicado en Nature Medicine.
De hecho, en marzo de este año, otro estudio, publicado en Science, demostró la posibilidad de interceptar el cáncer pancreático. En este caso, los investigadores se centraron en el gen KRAS, presente en más del 90% de los cánceres de páncreas y consiguieron, a través de dos compuestos, atacar directamente las lesiones microscópicas precursoras del adenocarcinoma ductal pancreático (PDAC) en ratones.
Esta situación no era posible hace unos años, pero ahora, los investigadores, aunque con precaución, apuestan por la posibilidad de interceptar el cáncer de páncreas. “Nos entusiasma mucho estar en este punto, pudiendo siquiera plantearnos esta posibilidad”, afirmó Anirban Maitra, director del Centro Oncológico Perlmutter de New York University Langone Health en la ciudad de Nueva York durante la ACRR. Ahora bien, aunque hay ciertos estudios en ratones, ¿cómo alcanzar la intercepción antes de que las células comiencen a reproducirse?
Para alcanzar esta respuesta el equipo de Simeone ha puesto en marcha un estudio clínico llamado PRECEDE, que busca reclutar a 20.000 personas con antecedentes familiares de cáncer de páncreas, ciertos crecimientos anormales en el páncreas o un perfil genético que eleva su riesgo de padecer la enfermedad. El objetivo es determinar si el seguimiento frecuente del cáncer mejora la supervivencia y en qué medidas. De hecho, 50 pacientes de los 12.000 ya reclutados han sido diagnosticados de cáncer de páncreas en etapas más tempranas de la enfermedad.
El equipo, además, pretende utilizar muestras del estudio para evaluar análisis de sangreexperimentales para la detección temprana del cáncer y para explorar métodos de inteligencia artificial que permitan detectar anomalías en las exploraciones de los participantes antes de que sean visibles a simple vista. Para Diane Simeone la combinación de técnicas de detección precoz y la intervención temprana “serán la estrategia decisiva que realmente cambie la supervivencia”
FUENTE: ConSalud.es


