
Día Mundial de la Anestesia

La anestesia hizo posible uno de los grandes cambios de la medicina moderna: operar sin que el paciente tuviera que soportar el dolor de la cirugía. El 16 de octubre recuerda precisamente la primera demostración pública con éxito del uso del éter como anestésico, realizada en 1846 en el Massachusetts General Hospital.
En 2026, el Día Mundial de la Anestesia pone el foco en el lema «Antes, durante y después de la intervención quirúrgica», destacando que la labor de los anestesiólogos va mucho más allá del quirófano. Su trabajo abarca la valoración preoperatoria, el control de las funciones vitales durante la cirugía, el tratamiento del dolor, los cuidados críticos y la recuperación posterior del paciente.
La World Federation of Societies of Anaesthesiologists (WFSA) subraya también la necesidad de garantizar una anestesia segura, asequible y equitativa. A pesar de los enormes avances conseguidos desde aquella primera anestesia de 1846, la organización estima que cerca de 5.000 millones de personas todavía no tienen acceso a prácticas anestésicas seguras.
La jornada sirve así para reconocer una especialidad esencial para la seguridad del paciente y para recordar que la anestesiología acompaña hoy a la persona a lo largo de todo el proceso asistencial, desde la preparación para una intervención hasta la recuperación y los cuidados posteriores.

