La técnica permite implantar válvulas donantes con capacidad de crecimiento y podría reducir las reintervenciones pediátricas
La enfermedad valvular cardíaca congénita obliga a muchos niños a someterse a múltiples intervenciones quirúrgicas a lo largo de su vida, ya que las válvulas mecánicas o bioprotésicas disponibles no crecen con el paciente. A esta limitación se suma la escasez de válvulas de donante con tamaño adecuado, lo que reduce las opciones terapéuticas duraderas en población pediátrica. En este contexto, cirujanos cardiovasculares están desarrollando el denominado trasplante parcial de corazón, una estrategia que permite implantar únicamente tejido valvular vivo con potencial de crecimiento, en lugar de trasplantar el órgano completo. El enfoque fue uno de los temas destacados de la 46 Reunión Anual y Sesiones Científicas de la Sociedad Internacional de Trasplante de Corazón y Pulmón, celebrada en Toronto.
La técnica, presentada por el cirujano de trasplante cardíaco pediátrico Joseph Turek, de la Universidad de Duke, consiste en utilizar válvulas procedentes de corazones donados que no pueden emplearse íntegramente para trasplante, pero cuyos componentes valvulares mantienen una estructura funcional normal. Estas válvulas se implantan en pacientes pediátricos y conservan la capacidad de crecer con el receptor, lo que podría reducir significativamente la necesidad de reoperaciones. Según los expertos, más de 330.000 niños en todo el mundo requieren intervenciones valvulares cada año debido a defectos congénitos, lo que pone de manifiesto la magnitud de la necesidad no cubierta. El aprovechamiento de válvulas procedentes de corazones explantados durante otros trasplantes podría ampliar de forma relevante el número de injertos disponibles.
Turek describió el concepto como un efecto dominó del trasplante cardíaco convencional, ya que los corazones no utilizables por patología miocárdica o coronaria pueden seguir aportando válvulas viables. En su opinión, este enfoque podría traducirse en miles de trasplantes valvulares adicionales cada año solo en Estados Unidos.
La sesión también abordó otros avances destinados a ampliar la disponibilidad de donantes y reducir el rechazo inmunológico, como el cotrasplante de corazón y timo, basado en tejido tímico cultivado, que busca modular la respuesta inmune del receptor y disminuir la necesidad de inmunosupresión crónica. Asimismo, se destacaron estrategias como la donación pediátrica tras muerte circulatoria con reanimación intraoperatoria, que permite evaluar la función del órgano antes del trasplante, y los estudios preclínicos de xenostrasplante con cerdos genéticamente modificados como posible solución futura a la escasez de órganos.
Aunque algunas de estas tecnologías aún se encuentran en desarrollo, Turek subrayó que el trasplante parcial de corazón ya es una realidad clínica emergente. “Está llamado a beneficiar a muchos más pacientes que necesitan válvulas durante la reunión de la ISHLT”.
FUENTE: SaludDigital


