La enfermedad meningocócica invasiva puede comenzar con síntomas similares a los de la gripe y evolucionar con extrema rapidez y con consecuencias potencialmente mortales
La enfermedad meningocónica invasiva (EMI), una de las principales causas de la meningitis y septicemia, es una enfermedad poco frecuente, que puede provocar complicaciones graves e incluso, potencialmente mortales, por lo general en niños y adolescentes previamente sanos.
La compañía biofarmacéutica GSK, junto a la consultora Human8, ha elaborado una encuesta internacional en la cual han participado 6.000 padres y adolescentes españoles junto a representantes de otros seis países. Los resultados apuntan que la población española todavía desconoce factores claves de la enfermedad: solo el 27 % de los padres y el 10 % de los adolescentes sabe que la meningitis puede poner en peligro sus vidas en cuestión de horas.
La encuesta, realizada en el marco del Día Mundial de la Meningitis (5 de octubre), sirve para recordar que la EMI puede ser difícil de diagnosticar, pues sus síntomas iniciales pueden parecerse a los de otras enfermedades. Asimismo, si bien es poco frecuente, la EMI puede afectar a cualquier persona, pero tiene una mayor incidencia en lactantes, niños pequeños, adolescentes y adultos jóvenes.
Entre las personas que viven con este diagnóstico, al menos uno de cada cinco supervivientespuede sufrir graves secuelas (como cicatrices en la piel, amputación de extremidades, pérdida de audición, vista y memoria, daño cerebral) a largo plazo.
El director médico de Área Terapéutica de GSK España, Iñaki Hernáez, ha resaltado que “aunque la mayoría de los padres y jóvenes reconocen que la EMI es una enfermedad grave”, la encuesta elaborada por la compañía revela que “muchos siguen sin ser conscientes de lo rápido que puede llegar a poner en peligro la vida”. “Esta encuesta pone de manifiesto la necesidad de una mayor concienciación sobre sus signos y síntomas, la importancia de acudir urgentemente al médico cuando sea necesario y de mantener conversaciones informadas con los profesionales sanitarios”.
En concreto, sólo uno de cada cinco encuestados desconoce los síntomas iniciales de la enfermedad, mientras que el 15 % de los jóvenes desconoce su rápida progresión. “Estos resultados ponen de manifiesto la necesidad de una mayor concienciación sobre la enfermedad meningocócica invasiva y el importante papel que desempeñan los profesionales sanitarios a la hora de facilitar su detección precoz, su prevención y la toma de decisiones informadas”.


