Se incrementa en veinte días respecto a hace un año y suma un treinta por ciento más de pacientes. Más de 94 mil baleares esperan esa visita al especialista
Palma
Son Espases aumenta un 50 por ciento el tiempo de espera para acudir a la primera consulta con el especialista respecto al año pasado. La media de días del 31 de octubre de 2025 era de 44; mientras que en la misma jornada de este año ha crecido en veinte días. El total de pacientes en lista de espera en el hospital de referencia supera los 32.200, son casi ocho mil más, un 30 por ciento.
La situación se dispara conforme aumenta el plazo de espera. Aquellos pacientes que esperan por más de 60 días han aumentado un 90 por ciento. Pasados los 90 días, se triplica la cantidad, mientras que es seis veces superior la lista de espera por más de 150 días.
Neurología y Alergología, las demoras más altas
A nivel balear, esa primera visita al especialista pasa de los 62 a los 67 días comparando los 31 de octubre de 2025 y 2026. En total, son unas 94.500 personas engrosando la lista, 6.500 más que hace un año.
Los principales atascos están en las especialidades de Neurología, con 113 días de demora media; Alergología, con 112; Traumatología, con 86 días, y Neumología, con 85.
En cuanto al resto de centros, destacan la situación de mejora en Can Misses, mientras que casi se duplica en Formentera y se dispara en el Mateu Orfila de Maó, donde aumenta en veinte días pese a tener menos pacientes a la espera.
Casi 18 mil baleares esperando una cirugía
Ya en el apartado de operaciones quirúrgicas, la demora en Son Espases aumenta un 25 por ciento, al igual que el número de personas. Son 1.400 pacientes más y 26 días más de espera que hace un año, situándose en 129 de media.
A nivel balear, se observa también un crecimiento. Son casi 18 mil personas esperando una cirugía en la sanidad pública, 2.100 más que en la misma fecha de 2025. La demora asciende de los 106 a los 114 días.
Destacan los casos de mejora en Inca y Manacor, que mantienen los niveles de demora a pesar de sumar más pacientes, y también el de Can Misses, que reduce ambas cifras. El caso contrario es el de Son Llàtzer, que aumenta los días de espera para una cirugía incluso con menos casos por atender que hace un año. Sobre Formentera, la situación es inestable por la inoperatividad del quirófano para cirugías programadas en diferentes momentos del año; actualmente, solo está disponible para casos de urgencia.
Esta emisora ha preguntado a la Conselleria de Salut por los motivos de este crecimiento de la espera en el último año, pero no ha obtenido respuesta.
“Hay que invertir más en la sanidad pública”
Desde la Plataforma por la Defensa de la Sanidad Pública apuntan a la pandemia como origen de esta situación. Quico Puigventós, portavoz, admite que los parones de la comunidad médica han incidido, pero es un hecho puntual dentro de una tendencia hacia el envejecimiento y crecimiento de la población. Hace falta más inversión, dice.
Esta semana la misma plataforma ha criticado que la asignación a la asistencia privada en Baleares es de más de 200 millones de euros, casi el diez por ciento del total del presupuesto en Sanidad, de casi 2.500 millones.
De ahí que no entienda Puigventós que no se ponga el foco en la sanidad pública, mejorando las condiciones de los facultativos para retenerlos y conseguir aumentar las plantillas.
Otra de las soluciones que proponen en la plataforma es la dedicación exclusiva de los jefes de servicio de la sanidad pública balear. No tiene sentido, dice, que trabajen por las tardes en la empresa privada cuando las mañanas no son suficientes para reducir las listas de espera.
“Aparece un informe de visita al especialista y a mí no me ha visto nadie”
Este aumento del periodo de demora en la visita al especialista lo vemos en casos como el de Nadia, que sufrió una bronconeumonía en junio. La médica de cabecera la derivó al servicio de Neumología, con primera cita para el pasado 16 de septiembre.

Era virtual en un primer momento, dice, pero comprobó al acceder a la aplicación EspaiSalut que sería presencial. Terminó acudiendo, pero tuvo que volverse sin ser atendida.
La sorpresa llegó esa misma tarde, entrando de nuevo en la aplicación y viendo que contaba ya con un informe de neumología de una cita que no existió, ni presencial ni telefónica. Tiene claro que es un copia-pega del informe de la médica de cabecera.
Paralelamente a esta situación, hay que destacar que la misma Nadia se encuentra de baja desde comienzos de agosto por una lesión en el pie, un derrame sinovial, y fue derivada de forma preferente al servicio de Traumatología.
Por suerte, tras pelear la fecha, ha logrado cita para noviembre, ya que en un primer momento se la daban para mayo de 2027. Siendo preferente, repetimos. Pero no acaba aquí el tema. No solo van a verla tres meses después, sino que está teniendo que costearse la rehabilitación con un fisioterapeuta privado.


