El diagnóstico precoz de la degeneración macular asociada a la edad, clave para frenar la pérdida de visión

  • La DMAE es la causa principal de ceguera irreversible en mayores de 65 años en países desarrollados.

  • Además de los tratamientos actuales para la forma neovascular de la enfermedad, existen líneas de investigación en curso que podrían ampliar las opciones terapéuticas en el futuro en las formas tanto neovascular como atrófica.

Vigo, 4 de noviembre de 2026 – La degeneración macular asociada a la edad es la causa principal de ceguera irreversible en mayores de 65 años en países desarrollados. “Aunque no tiene cura definitiva, el diagnóstico precoz mediante revisiones es crucial para poder controlar la progresión y ralentizar la pérdida de visión”, aseguran especialistas en oftalmología del hospital Ribera Povisa.

“La Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE) se debe a un deterioro progresivo de la mácula, la zona central de la retina responsable de la visión fina y de detalle. Con el paso de los años se acumulan desechos celulares y se produce daño oxidativo e inflamación, lo que afecta a las células retinianas”, explica la doctora Carmen Antía Rodríguez, oftalmóloga del hospital Ribera Povisa, especialista en retina. “En etapas avanzadas, puede generar niveles de ansiedad elevados, depresión y reducción de la calidad de vida de los pacientes”.

“Es una enfermedad degenerativa y crónica estrechamente vinculada al envejecimiento del tejido retiniano. La edad avanzada es el principal y definitorio factor de riesgo. Aparece casi exclusivamente en personas mayores de 60 años, siendo muy infrecuente en menores”, añade la doctora Sara García Caride. “El perfil típico es el de una persona mayor, generalmente por encima de los 70 años, a menudo con antecedentes familiares o factores cardiovasculares asociados”.

Los datos de estudios epidemiológicos estiman cifras de prevalencia del 0,2% al 5,4% para personas entre 60 y 85 años de edad, y del 12% al 30,8% en las de 85 años y más. Se considera la principal causa de ceguera legal (agudeza visual [AV] inferior a 1/10) a partir de los 55 años en el mundo occidental.

Además de la edad, hay otros factores que influyen en el desarrollo de DMAE como son el tabaquismo (probablemente el más importante de los factores ambientales), los antecedentes familiares, la hipertensión arterial, el colesterol elevado, la obesidad y una dieta pobre en antioxidantes.

“El síntoma más característico es la pérdida de visión central”, indica la doctora Rodríguez. “Los pacientes suelen notar que las líneas se ven torcidas o distorsionadas, o reportan dificultad para leer o reconocer caras y que necesitan de más luz para tareas cotidianas. La visión periférica suele mantenerse, por lo que no causa ceguera total, pero sí una importante limitación funcional”.

La exploración del fondo de ojo o retinografía y la tomografía de coherencia óptica (OCT) son las principales pruebas diagnósticas cuando el paciente llega a consulta. Estas pruebas permiten detectar y hacer un seguimiento de la enfermedad con precisión. En algunos casos se complementan con angiografía con fluoresceína o verde de indocianina, o angio-OCT.

Aunque no tiene cura definitiva, el diagnóstico precoz mediante revisiones oftalmológicas es crucial ya que un tratamiento temprano puede frenar la progresión de esta degeneración y, por consiguiente, la pérdida de visión.

“El tratamiento de la forma exudativa o neovascular, las inyecciones intravítreas de fármacos inhibidores del factor de crecimiento endotelial vascular (anti-VEGF), han transformado el pronóstico visual de los pacientes que la padecen, permitiendo estabilizar la visión y, en un porcentaje significativo de pacientes, mejorarla.”, explica la doctora Carmen Antía Rodríguez, especialista en retina. “En la forma seca o atrófica no existe un tratamiento curativo ni que permita recuperar la visión perdida. Se recomiendan suplementos antioxidantes, hábitos de vida saludables y revisiones periódicas. Además, continúan en marcha estudios y ensayos clínicos con nuevas estrategias terapéuticas dirigidas a ralentizar la progresión de la atrofia geográfica, como inhibidores del complemento y terapias génicas, con resultados prometedores”.

Xavi Mascarell
Xavi Mascarell
Colaborador habitual, de profesión sanitario, su interés se centra en las especialidades médicas, las asociaciones profesonales del sector y la actividad hospitalaria. Ha seguido de cerca avances en epidemiología, vacunas y prevención de la salud.

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