- Una ciudad para vivir…
- Una pasión…
Desde siempre han sido las motos y los coches. El mundo del motor siempre me ha fascinado, no solo por la velocidad, sino por la ingeniería, la precisión y el carácter artesanal que hay detrás de cada máquina.
- ¿Cine o teatro?
El cine, porque me permite sumergirme en historias y mundos diferentes desde la butaca, con una intensidad que pocas veces da el teatro.
- El último libro que ha leído…
1Q84 de Haruki Murakami, que me atrapó por su mezcla de realismo, misterio y mundos paralelos; es de esos libros que te hacen reflexionar y te acompañan un tiempo después de terminarlo.
- Su comida favorita…
Huevos fritos con patatas. Un plato sencillo, tradicional y reconfortante, que siempre me recuerda a momentos familiares y a lo importante que es disfrutar de lo esencial sin complicaciones.
- Si José Antonio González López no ejerciera la Medicina, ¿qué profesión ejercería?
Probablemente mecánico de motores, porque siempre me ha fascinado la ingeniería y el funcionamiento interno de las máquinas, ese desafío de entender cómo todo encaja para que funcione a la perfección.
- Su canción favorita…
Probablemente mecánico de motores, porque siempre me ha fascinado la ingeniería y el funcionamiento interno de las máquinas, ese desafío de entender cómo todo encaja para que funcione a la perfección.
- ¿Qué le quita el sueño?
Los pacientes, porque siempre pienso en cómo podemos mejorar su tratamiento y en cómo asegurarnos de que reciban la mejor atención posible. Esto me pasa incluso cuando no estoy trabajando o estoy de vacaciones.
- ¿Cuál fue su último viaje?
Tenerife, un destino perfecto para desconectar, disfrutar del paisaje y la tranquilidad, aunque siempre con la mente un poco alerta, porque es difícil dejar de pensar en la responsabilidad que implica mi trabajo.
- ¿Qué es aquello que más le horroriza?
Perder a mis hijos, porque, en mi opinión, es un miedo profundo que no se puede comparar con nada más. Creo que esto refleja cuáles son mis verdaderas prioridades en la vida.
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