- Una ciudad para vivir…
Salamanca. Es mi ciudad natal, una ciudad cómoda, universitaria, llena de historia y con una calidad de vida difícil de igualar.
- Una pasión…
La enología. Me apasiona el mundo del vino y, especialmente, poder desarrollar mi propio proyecto vitivinícola desde el principio, aprendiendo y disfrutando de todo el proceso.
- ¿Cine o teatro?
Cine. Sobre todo una buena película que consiga que durante dos horas te olvides completamente de todo lo demás.
- El último libro que ha leído…
- Su comida favorita…
La cocina española. Si tengo que elegir, probablemente un buen arroz o una buena carne, un buen plato de cuchara, pero para mí casi tan importante como la comida es con quién compartes la mesa.
- Si Roberto Martin Reyes no fuera cardiólogo, ¿qué profesión ejercería?
Piloto de avión. Siempre me ha atraído la aviación y todo lo que implica volar.
- Su canción favorita…
- ¿Qué le quita el sueño?
Las preocupaciones relacionadas con las personas que quiero y, profesionalmente, la responsabilidad de saber que muchas decisiones que tomamos tienen una repercusión directa en la vida de nuestros pacientes.
- ¿Cuál fue su último viaje?
Irlanda. Un viaje especialmente importante porque hemos acompañado a nuestro hijo Gonzalo en el comienzo de una nueva etapa de su vida estudiando allí.
- ¿Qué es aquello que más le horroriza?
La falta de empatía. Especialmente cuando alguien que tiene capacidad para ayudar a los demás decide mirar hacia otro lado.

