otros temas

Sí existen razones objetivas

El lunes pasado el Ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas,  sentó en su mesa a todos los miembros de la Observatorio de la Cadena alimentaria. Como ya es habitual en el Gobierno de Pedro Sánchez, lo hizo para dar una bofetada en la cara al sector de la alimentación con una excusa tan barata como decepcionante: descartar una bajada generalizada del IVA en la carne y el pescado.

Fotografía: @mapagob

Para él, el consumo de estos productos no es prioritario, como se publicó ayer en la edición de Las Provincias: «Decidimos reducir el IVA de los alimentos de mayor consumo y los que más habían subido los precios. Vamos a seguir examinando alternativas». Me extraña muchísimo que la carne y el pescado no sean productos de gran consumo entre los españoles. Mi extrañeza se fundamenta en su propio argumento: una excusa barata sin fundamento.

Sí ‘existen razones objetivas’ para reducir ese IVA, especialmente cuando los sectores afectados están lanzando señales de alarma. Otra cosa bien distinta es la voluntad de hacerlo. De nuevo nos enfrentamos ante una manifiesta falta de voluntad de un Gobierno por querer resolver los verdaderos problemas de los españoles. Ante esta falta de voluntad, Luis Planas se abraza a dos banderas que no le protegen por ningún sitio porque no sirven: por un  lado, la pandemia de la Covid-19 y por otro lado la guerra de Ucrania. Son excusas baratas para no llevar a cabo sus responsabilidades, que no son otras, entre muchas, que lograr que la cesta de la compra sea más asequible y que los sectores afectados en toda la cadena alimentaria no se vean colapsados por los costes de producción.

El argumento barato de que «tenemos razones para pensar que el IPC de los alimentos ha tocado techo. Hay razones objetivas para que los alimentos bajen de precio y se produzca un cambio de tendencia» no se lo cree ni él mismo. Magnífico trabajo está realizando su equipo de comunicación para ‘vender lo invendible’, de verdad.

Fotografía: @mapagob

Pero esta tropelía no tiene fin. Dice textualmente Luis Planas que «me he permitido solicitar a todos los agentes de la cadena que pongan de su parte un esfuerzo para conseguir que lo que prevemos una evolución positiva de los costes de producción tenga un reflejo en los precios pagados por las familias y ciudadanos». Dicho de otra manera, como en el Oráculo de Delfos que (o sea Moncloa)  tenemos al gran Apolo (o sea Pedro Sánchez) que todo lo puede y lo adivina, ya sabemos qué los costes de producción van a ir descendiendo. Por eso nos permitimos el lujo de no bajar el IVA. Como dijo un duque, “para la saca”. Eso sí, que se sigan rascando los bolsillos los de siempre: los ciudadanos anónimos que en muchas ocasiones no son capaces de llegar a final de mes.  Pero no importa que no puedan comprar ni carne ni pescado.

El mismo dios Apolo y sus acólitos no son conscientes de otro problema que sí puede derivarse de aquí. Si los precios de los productos de alimentación siguen al alza, y la población empieza a hacer equilibrios para llegar a fin de mes, es lógico que prescindirá de productos de alimentación. Una sociedad mal alimentada es la antesala de problemas de desnutrición; especialmente  entre la población más vulnerable. Ello originará enfrentarse a otra situación crítica de la población que afectaría directamente al sector sanitario. Bastante colapsado está ya el colectivo sanitario y médico como para echar más gasolina al fuego (permítanme la licencia). Pero no importa desde el propio Oráculo de Delfos ya conocen cuál va a ser el futuro de los españoles y cómo afrontarlo. Si no diera risa, daría vergüenza. En este caso se dan ambas situaciones, y alguna más.

Fotografía: @mapagob

El pasado lunes, el Ministro de Agricultura desaprovechó una oportunidad de oro. Podía haber pactado con el propio Observatorio de la Cadena Alimentaria una nueva reducción del IVA generalizado en productos de alimentación de primera necesidad, especialmente de la carne y el pescado. Pero no. Optó por la postura más inflexible y más rebelde. La postura típica de este Gobierno que está desgobernando en todos los aspectos. Reduciendo el IVA no sólo hubiera aligerado de forma generalizada la cesta de la compra a los españoles en su conjunto, sino que hubiera liberado los costes de producción en el sector de la alimentación y distribución permitiendo así que muchos pequeños y medianos empresarios no vean en el horizonte la posibilidad del cierre de sus negocios.

Por cierto, esa recomendación del propio Ministro de «’ir al supermercado de enfrente’ si no se está de acuerdo con los precios»… sencillamente, de vergüenza. Sin más.

Visitas: 0

Deja un comentario