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Aragón apuesta por la ciencia y por la vida

La edición de ayer de Heraldo de Aragón traía una noticia más que esperanzadora para los pacientes de cáncer de Aragón y, especialmente de Zaragoza. Si cada vez el índice de curación es mayor y, en consecuencia, los porcentajes de mortalidad, menores, está noticia es una inyección de esperanza mucho mayor.

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Fotografía: @rtve

Una demostración, como ya he dicho en muchas ocasiones en este mismo portal, de la importancia y la necesidad de la investigación como camino imprescindible (casi exclusivo) para muchas enfermedades.  

Efectivamente, los porcentajes de curación de enfermos de cáncer no dejan de aumentar en las dos últimas décadas, pero en paralelo el riesgo de mortalidad ha ido disminuyendo de forma considerable. En buena medida gracias a la investigación y también gracias a los nuevos tratamientos, cada vez más sofisticados y más precisos.  

La tecnología CART- T ha venido para quedarse. Ya está implantada en muchos hospitales españoles. En Aragón aterriza este año. La terapia de células T con receptores quiméricos de antígenos (CAR-T) es una manera de hacer que las células inmunitarias llamadas células T (un tipo de glóbulos blancos) luchen contra el cáncer al alterarlas en el laboratorio para que puedan encontrar y destruir a las células cancerosas. La terapia de células CAR-T también es en ocasiones referida como un tipo de terapia génica celular debido a que involucra la alteración de los genes dentro de las células T para ayudar a combatir el cáncer. 

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Fotografía: @dcienciablog

Veamos ahora cómo funciona la terapia celular CAR-T. El sistema inmunitario reconoce sustancias extrañas en el cuerpo mediante la búsqueda de proteínas llamadas antígenos en la superficie de esas células. Las células inmunitarias llamadas células T tienen sus propias proteínas llamadas receptores que se unen a antígenos extraños y ayudan a provocar que otras partes del sistema inmunitario destruyan a la sustancia extraña. 

La relación entre los antígenos y los receptores inmunes es como una cerradura y una llave. Al igual que una cerradura solo se puede abrir con la llave correcta, cada antígeno extraño tiene un receptor inmune único que puede unirse a él. 

Las células cancerosas también tienen antígenos, pero si las células inmunitarias no tienen los receptores adecuados, no pueden adherirse a los antígenos y ayudar a destruir a las células cancerosas. 

Luis Palomera Hospital Clínico Zaragoza
Fotografía: @heraldoes

Con estos datos en la mano, regresemos a Aragón y lo hagamos en boca del doctor Luis Palomera, jefe del Servicio de Hematología y Hemoterapia del Hospital Clínico Lorenzo Blesa, quien ha señado que el CAR-T es un futuro muy importante para el tratamiento contra el cáncer. Para el especialista, estamos ante un arma muy eficaz.  

Ha añadido que entre las complicaciones inmediatas de este tratamiento se encuentra el síndrome de liberación de citoquinas. Algunos pacientes también pueden desarrollar complicaciones neurológicas y entre los efectos más tardíos se encuentran la citopenias, hipogammaglobulinemias e infecciones, argumenta.  Por ello, tanto para la obtención y preparación del producto como por el manejo de la toxicidad que se asocia, es necesario un trabajo multidisciplinar de los servicios implicados, que permita ofrecer un abordaje integral del procedimiento. 

En España desde 2019 ya son 24 hospitales en donde se aplica el CART-T, y actualmente en Aragón los hospitales zaragozanos Miguel Servet y Clínico Lorenzo Blesa avanzan en sus preparativos para aplicarlo. Es necesario un grupo multidisciplinar de sanitarios, unas instalaciones adecuadas y la acreditación de todo el mecanismo de extracción de linfocitos por parte de las agencias europeas y españolas. El Hospital Clínico ya ha realizado el primer curso de formación para médicos, enfermeras y técnicos implicados en el procedimiento. 

Los pacientes aragoneses que, a día de hoy, requieren este proceso, son derivados a otros centros hospitalarios de otras comunidades autónomas. 

Al respecto el propio doctor Palomera manifiesta que actualmente, se utiliza en cánceres hematológicos, pero se está investigando para que se use también en tumores sólidos como, por ejemplo, en los cerebrales y los de páncreas. Como se deduce de sus palabras las posibilidades de estas técnicas son muchísimas. En consecuencia, el futuro que aguarda a los pacientes de cáncer, prometedor.  

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Fotografía: @heraldoes

Ahora se ha aprobado por la EMA (Agencia Europea de Medicamentos) su uso en el mieloma múltiple y en otros tipos linfomas. Está en fase de autorización por parte del Ministerio y pronto, muy pronto, ya se utilizará en estos pacientes”. Así, en unos meses, “se podrá duplicar o triplicar el número de enfermos que puedan beneficiarse del CAR-T”. 

En Aragón, más de 700 pacientes son diagnosticados cada año de cáncer hematológico. 

Este tipo de noticias no sólo son esperanzadoras por lo que supone para los pacientes con cáncer. Son una clara demostración de la importancia de la investigación, pero también lo que implica en otros ámbitos como la actividad económica. Potenciar la investigación es más inversión y, sobre todo, más vida. Exactamente lo que está haciendo Aragón. El camino adecuado.  

(Fotografía de cabecera: Heraldo de Aragón)

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