Las mujeres con cáncer de mama detectado en fase inicial tienen un riesgo bajo de desarrollar un segundo tumor: solo un 2-3% más que la población general, según un estudio que confirma que los beneficios de los tratamientos superan a sus riesgos.
El diagnóstico de cáncer de mama supone un duro golpe para cualquiera, ya que al temor a la enfermedad en sí se añade la preocupación por los efectos secundarios del tratamiento y por la posibilidad de que el tumor se propague a otras zonas del organismo o reaparezca tras finalizar la terapia. Ahora, un estudio abre una vía de esperanza para estos pacientes porque ha encontrado que el riesgo de un segundo cáncer primario en mujeres con un cáncer de mama detectado precozmente es bajo.
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