La consulta de digestivo es un punto de entrada privilegiado para la detección, caracterización y tratamiento de la obesidad.
El abordaje multidisciplinar es fundamental: la especialidad de digestivo debe trabajar en cooperación con otras áreas como atención primaria, endocrinología y nutrición, medicina interna, salud mental y cirugía bariátrica y metabólica.
Es necesario avanzar hacia un modelo integral de atención que sitúe a la persona en el centro y contribuya a frenar la tendencia creciente de la obesidad en España.
1 de diciembre de 2025. La obesidad es una enfermedad crónica, progresiva, sistémica y multifactorial cuya prevalencia supera el 20% en la población adulta. Afecta, entre otros, a múltiples órganos del aparato digestivo: su fisiopatología incluye inflamación crónica de bajo grado, resistencia a la insulina y alteraciones de la microbiota intestinal.
Además de su vínculo con la diabetes tipo 2, las enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer, la obesidad tiene una contribución determinante en la aparición, evolución y pronóstico de enfermedades digestivas graves, como la esteatosis hepática metabólica (EHmet en castellano y MASLD en inglés), cánceres digestivos, la enfermedad inflamatoria intensidad (EII) o la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) y otros trastornos funcionales y estructurales del tracto gastrointestinal. También se asocia a mayor mortalidad en lista de espera, más complicaciones postquirúrgicas y comorbilidades, y menor supervivencia tras el trasplante hepático.
En este contexto, el especialista en digestivo debe tener un papel clave en el abordaje clínico de los pacientes con obesidad y patología digestiva, participando en su cribado, evaluación clínica y tratamiento. Así lo recoge el documento de posicionamiento de la Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD), recientemente publicado en la Revista Española de Enfermedades Digestivas (REED).
Según explica el Dr. Javier Crespo, experto de la SEPD y director científico de la Cohorte Cantabria, “la consulta digestiva es, debido a su estrecha relación con patologías digestivas altamente prevalentes, un punto de entrada privilegiado para la detección, caracterización y tratamiento de la obesidad”.
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