Vitoria-Gasteiz, 5 de diciembre de 2025.- La profesión médica está llamada a secundar la próxima semana una huelga que se extiende del 9 al 12 de diciembre, convocada por la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) y el Sindicato Médico Andaluz (SMA) – y en la CAPV por el Sindicato Médico de Euskadi (SME)- para mostrar su rechazo al borrador del Estatuto Marco del Ministerio de Sanidad.
Los médicos y médicas que decidan secundar la huelga la próxima semana no lo tienen fácil. Más allá de los servicios mínimos que se decretan con el objeto de garantizar la atención a la población, hablamos de anulación de citas, consultas pospuestas, atención predominante de las urgencias, etc. aumentando el creciente malestar en los pacientes, principales afectados de esta situación.
Para muchos profesionales médicos secundar una huelga de estas dimensiones resulta casi incompatible con el compromiso ético de la profesión, que obliga a servir al enfermo sin excepción. La esencia de la profesión médica radica en la salvación y el bienestar del paciente, lo cual incluye tanto la curación como el cuidado en un sentido integral. No es fácil respaldar esta convocatoria, pero hoy más que nunca, es necesario.
Los médicos y médicas no podemos permanecer inertes. No solo es un derecho, sino casi una obligación manifestarnos y denunciar una situación injusta que se prolonga en el tiempo. Debemos defender una regulación específica para el colectivo médico que solo puede venir de la mano de un Estatuto propio que refleje las características distintivas de la profesión atendiendo a su formación, exigencia y responsabilidad en comparación con el resto de profesionales sanitarios, y que redunda en la calidad de la asistencia que reciben los pacientes.
Disfrazar de vocación la precariedad
En demasiadas ocasiones se alude a la vocación médica como la fórmula magistral que soluciona todos los problemas de la sanidad. Las autoridades tienden a esconder bajo la premisa vocacional una situación precaria e injusta para los profesionales médicos y en consecuencia para los pacientes.
Hablamos de jornadas maratonianas con horarios que no cumplen la normativa europea, guardias que no computan como tiempo trabajado y sin cotizar a la Seguridad Social,… El borrador del nuevo Estatuto Marco presentado por el Ministerio de Sanidad resulta insuficiente para la profesión médica. Por eso necesitamos una regulación propia.
No se trata de un reivindicación caprichosa ni corporativista. Hablamos de justicia social. Se trata de reconocer la realidad del trabajo médico. El documento no solo no refleja esa realidad, sino que nos invisibiliza por completo.
El colectivo médico lleva demasiado tiempo en estas condiciones. Hemos esperado al nuevo borrador y no nos queda más remedio que rechazarlo de forma tajante. Y esta vez, de forma casi unánime por toda la profesión, que se ha movilizado a nivel nacional para alzar la voz.
Por eso, desde el Colegio de Médicos de Álava apoyamos la huelga convocada la próxima semana, porque debemos alzar la voz por toda la profesión, a la que representamos. Es nuestra obligación y deber como Colegio denunciar la situación actual y recoger las demandas de todos los médicos y médicas.
Recibe cada semana las claves de salud, sanidad y ciencia



